LA AVENIDA “LÁZARO CÁRDENAS” O CIRCUNVALACIÓN, EXIGE CARPETA NUEVA

60 SEGUNDOS

RAUL GONZALEZ RIVERA

LA AVENIDA “LÁZARO CÁRDENAS” O CIRCUNVALACIÓN, EXIGE CARPETA NUEVA

Una avenida de seis kilómetros de longitud, que lleva el nombre del general “Lázaro Cárdenas”, originalmente Circunvalación y durante la administración municipal de Elizabeth Morales García, boulevard Lázaro Cárdenas, requiere urgentemente de un reencarpetado casi total, debido a que el olvido, el paso de vehículos pesados y los bacheos temporalero, definitivamente no la cambian ni renuevan y si en cambio se convierte en una rúa peligrosa para la circulación vehicular y el paso de caminantes.

                La memoria de muchos xalapeños es corta y ya olvidaron cómo surgió la avenida Lázaro Cárdenas o Circunvalación, pues hasta antes del sexenio del gobernador Agustín Acosta Lagunes no existía.

                Los terrenos que ocupa la plaza Cristal, en aquel entonces, tenían un costo pírrico en pesos mexicanos, el empresario que construyó dicha plaza, con una gran visión y en medio de varios miles de viviendas bastante paupérrimas, ya que eran a base de techos con tejas y de madera corriente una mayoría, tanto sus puertas como ventanas y no pocas con pisos de tierra.

                Hacia esos años, la fila de viviendas a lo largo de cuando menos de tres kilómetros, que iniciaban sobre la carretera de entrada a la rúa alterna de la municipalidad de Banderilla, cabe destacar que en ese entonces Xalapa contaba con una sola entrada viniendo de la ciudad de México y como muestra, incluía un arco instalado a la altura de los antiguos tanques que almacenaban agua potable, con la leyenda textual de “Bienvenidos a Xalapa”.

                Esta rúa de doble sentido, pero estrecha, cruzaba prácticamente la ciudad, a un costado de la antigua escuela Normal Veracruzana, ahora facultad de Economía de la Universidad Veracruzana, seguía por la avenida 20 de Noviembre concluía en linderos del panteón de Palo Verde, con rumbo al vecino puerto de Veracruz.

                Cuando don Agustín Acosta Lagunes vino a Xalapa, tras de ganar la elección de gobernador, se percató que la única vía de paso a México y de regreso al puerto de Veracruz, ordenó la construcción de la avenida primeramente citada, por la cual, ahora puede testificar un flujo de poco más de 80 mil vehículos que diariamente circulan por esa rúa de ida y vuelta.

                Para conseguirlo, hubo que echar abajo con pico y pala mecánica más de tres mil viviendas, en una sola noche, pues de igual forma ingresarían a la zona unidades pesadas como fueron los trascabos, para derribar las viviendas. A sus propietarios, el gobierno estatal indemnizó o autorizó su reubicación en alguna de las colonias populares que comenzaban a crecer en el territorio de la otrora Atenas veracruzana.

                Empero, la  avenida lázaro Cárdenas exhibe el paso del tiempo, sin que la mano de obra oficial inicie o lleve a cabo desde hace varios años,  el arreglo de su carpeta asfáltica a base de pavimento hidráulico y algunos  tramos de terracería, tan horadados hoy día y sin que se aviste siquiera la expectativa de su transformación, porque el bacheo que ocasionalmente realiza el ayuntamiento municipal taponea baches un día y al siguiente vuelven a dejar ver la presencia de materiales de construcción  de pésima calidad, pero se apuesta que todos los días, nuevas partidas presupuestarias se aprueban con el argumento sobado de que el arreglo de las calles es una verdad a prueba de bomba. Por favor.

EX COLABORADORES VERACRUZANOS, ESTÁN ESPERANDO LA LIBERTAD DE ROSARIO ROBLES

                Aquí en Veracruz, los fans de Rosario Robles, se apuntan ya para salir de la ciudad inmediatamente al encuentro con su antigua jefa, a decir del abogado de su defensa, porque estaría por abandonar la cárcel y pasar a un arraigo domiciliario, tras de haber cubierto poco más de un año de reclusión, sin haber recibido una sentencia que la condenara.

                La ex jefa de gobierno del antiguo DF, luego de que el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, hubiera renunciado al mismo cargo y fuera abanderado por socios perredistas a la presidencia de la república.

                Rosario Robles, guardaba una entusiasta relación de trabajo y amistad, con mujeres y políticos de la entidad veracruzana, que reservan con absoluta discreción dicha amistad, una vez que la ex perredista y posteriormente priista, fuera señalada de ser copartícipe de la llamada “estafa maestra”.

                Se considera que  en el curso de esta semana, saldría en libertad la ex secretaria de Sedesol y de la Sedatu, debido  a que hubo marcadas irregulares señaladas por  el juez de control que  atiende su caso, sigue sin recibir una sentencia condenatoria y a que la  licenciada Robles, siempre negó haber sido responsable de la estafa maestra, en la cual están involucradas cuando menos siete universidades públicas en el desvío de recursos millonarios, que fueron canalizados hacia estas casa de estudio, precisamente con fondos públicos, se dice.

                La ex jefa política del DF, a la par, se había convertido en comentarista de asuntos públicos desde uno de los canales televisivos más socorridos por una audiencia mayoritaria en el concierto nacional, en lo que se refiere a medios electrónicos.

                Por cierto, los socios priistas, jamás mostraron públicamente su solidaridad con la abogada Robles y tampoco los asociados del PRD, partido este último, en que habría militado de manera destacada al lado del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano. Ni una demostración pública verbal ni por escrito, recibió la mencionada ex lideresa de oposición al PRI y a Morena, en el lapso de su cautiverio en el área femenil del reclusorio de Santa Martha Acatitla.

                Por cierto, sus jefes políticos, el presidente Enrique Peña Nieto ni el cardenal de relaciones exteriores Luis Videgaray, han rendido una sola opinión de respaldo a su ex correligionaria de labores institucionales, durante el anterior régimen de gobierno federal, en el que habría destacado ya que se encargó en su momento de dos secretarías en el gabinete del poder ejecutivo federal.

                Cosas de la vida política, pero su estancia en la cárcel sirvió a Rosario Robles, según cuentan dos ex servidoras públicas que la conocieron y mantuvieron una relación muy cercana desde estas tierras veracruzanas, se exhibieron no pocas de las debilidades que de siempre han significado sobre todo a los políticos que lucieron con camisetas del ex partidazo del PRI. Además, ninguna y ninguno de aquellos sufrió rasguño alguno, pese a que tuvieron una importante participación en menesteres públicos bajo la dirección de su jefa en estas tierras provincianas.

                Empero, Rosario Robles seguirá su juicio, si es excarcelada, pero bajo arraigo en su residencia particular, de la ciudad de México. Al tiempo.

TODAVÍA QUEDAN VESTIGIOS DEL TALLER QUE ENTREGÓ  LEA  A VECINOS DE LAS VIGAS

                El frio  gélido calaba hasta los huesos y el viento traía oleadas con aroma de resinas, diría el escritor Sergio Galindo, en su libro El Bordo, cuando siendo presidente Luis Echeverría Alvarez, hiciera su arribo a la tierra natal del prelado ya fallecido Sergio Obeso Rivera para hacer entrega a los habitantes de las Vigas de Ramírez, del taller de hilados y tejidos y manufacturera de zapatos de piel de becerro y ganado vacuno, así como suéteres y abrigos, aprovechando la gran producción de chivos y borregos que los campesinos del lugar cuidaban celosamente, como una de sus fuentes de trabajo, más seguras.

                El presidente Luis Echeverría Alvarez había accedido a la invitación que le hizo el alcalde del municipio, el abogado Oscar Luis Ortega Rivera, en la que sería históricamente, la primera vez que arribara al pueblo un presidente de la república.

                Era obvio, si gobernadores del estado, no visitaron nunca la municipalidad que fuera gran productora de manzanas, peras y ciruelas, de pulque y frijol, papa y recursos maderables en cantidades industriales, como ocurrió en los primeros setenta años del pasado siglo XX, salvo don Fernando López Arias, a quien viejos vecinos del lugar recuerdan ,porque al ex procurador de la república, gustaba de realizar los “días de campo” precisamente en las grandes extensiones de tierra repletas de pinos y otras variedades, que rodeaban prácticamente al municipio de las Vigas.

                Viajeros de Canadá y otras entidades que conectaban con territorio de los estados Unidos, llegaban frecuentemente a la municipalidad en cuestión, sabidos de que el frio, las manzanas, el pulque y la comida típica preparada por sus mujeres, con la carne de borrego, del ganso, el pato y de gallina, cuya fama había trascendido extra-fronteras, provocaba que canadienses y gringos, tuvieran como un objetivo la visita al valle de Perote, antaño de grandes exquisiteces como es su panorámica, el aire limpio que allí se respira y el frio que baja de la montaña.

                Aquel taller inaugurado por LEA, daría originalmente un empleo a las mujeres y su producción surtió favorablemente el consumo en una vasta región del valle en cuestión, al grado de haber trascendido por muchos años hacia entidades aledañas a Veracruz. Entonces pueblo lucía espléndidamente, al lado de su riqueza generada por la tierra en frutas, legumbres, productos cárnicos y otros, lo que arraigaba a sus hombres a la tierra que los vio nacer, que no se fueran y abandonaran sus fuentes de trabajo y a sus familias.

                Fenómeno éste último, que cuando acabó la explotación de recursos naturales y silvícolas, inició también el éxodo por hambre, dejando detrás de todo aquello pobreza, abandono y los signos de la inseguridad incipiente, pero que comienza igualmente a socavar los cimientos de una escasa tranquilidad social que había imperado sobre todo en los decenios que conformaron el anterior siglo XX. Es todo.