Ejecutadas en distintos ataques: la muerte recorre Tuxpan sin distinción
- Dos mujeres perdieron la vida y a un hombre quedó al borde de la muerte, evidenciando el avance implacable del crimen

TUXPAN, Ver.— La violencia volvió a sacudir a este puerto del norte de Veracruz con dos ataques armados registrados en momentos y lugares distintos, que dejaron como saldo dos mujeres asesinadas y un hombre gravemente herido, confirmando una escalada de agresiones directas que no distingue espacios ni horarios. El primer hecho se registró durante la noche del domingo, alrededor de las 20:00 horas, en la colonia Benito Juárez, donde sujetos armados que se desplazaban en una motocicleta abrieron fuego contra la base de taxis “Platinum”. El ataque fue directo contra una unidad de alquiler y personas que se encontraban en el sitio. En el lugar una mujer perdió la vida, quien de manera preliminar se desempeñaba como radioperadora de la base, mientras que un hombre resultó gravemente herido, siendo trasladado de urgencia a un hospital, donde permanece bajo atención médica. En la escena quedó el taxi Nissan Versa rojo con blanco, número económico 1532, con múltiples impactos de arma de fuego, además de varios casquillos percutidos esparcidos en el área. Horas después, en un hecho completamente distinto, se confirmó la ejecución de Laura P. V., de 50 años de edad, quien fue asesinada a balazos dentro de su lugar de trabajo, el autohotel Galerías, ubicado sobre el libramiento Adolfo López Mateos, en la colonia Villa Rosita. La mujer, quien laboraba como recepcionista, fue atacada en un espacio cerrado y sin posibilidad de escapar, recibiendo múltiples impactos de arma de fuego. Tras el crimen, fuerzas de los tres niveles de gobierno arribaron al sitio para acordonar el área, realizar las diligencias periciales y trasladar el cuerpo al Servicio Médico Forense. La Fiscalía General del Estado informó la apertura de una carpeta de investigación. Aunque ambos ataques ocurrieron en puntos distintos y en momentos diferentes, los dos hechos reflejan un mismo patrón de violencia letal que mantiene a Tuxpan en un escenario de inseguridad persistente, donde incluso los espacios de trabajo se han convertido en blanco de la delincuencia.

