Investigadores UV fortalecen bioética con certificación internacional

  • Tiene impacto directo en la formación y acompañamiento del estudiantado, fortaleciendo la enseñanza, la tutoría y el diseño experimental en licenciatura y posgrado.

Este aval respalda el uso ético de animales en investigación y garantiza que los protocolos cumplan normas nacionales e internacionales.

#Xalapa

La obtención de una certificación internacional en el uso ético de animales de laboratorio por parte de investigadoras e investigadores de la Universidad Veracruzana (UV) representa un avance significativo para la investigación científica, la formación académica y el fortalecimiento de una cultura institucional basada en la bioética.

Este reconocimiento, otorgado por la Federación de Sociedades y Asociaciones Hispanas de América del Norte, Centroamérica y el Caribe de la Ciencia de los Animales de Laboratorio (Fesahancccal), avala que los protocolos de investigación cumplen con los más altos estándares nacionales e internacionales en el cuidado y bienestar animal.

Mario Eduardo Acosta Hernández, académico del Instituto de Ciencias de la Salud (ICS), subrayó la relevancia de esta certificación para el trabajo que realizan los comités de ética en investigación: “Lo que nosotros cuidamos al interior del comité es el correcto uso y manejo de animales en investigación; esta distinción nos da un aval internacional de que todas las revisiones de protocolos se están haciendo con ética y con todo el rigor de la normativa nacional e internacional”.

La certificación contempla dos vertientes: una dirigida a usuarios investigadores en animales de laboratorio y otra para técnicos cuidadores en animales de laboratorio; en ese sentido, Paola Sabina Contreras, responsable del Bioterio de la Facultad de Medicina, explicó que dicho avance es clave para garantizar la calidad en cada etapa del proceso: “El examen para técnicos se enfoca en el manejo adecuado de distintas especies. En nuestro caso, son ratas de laboratorio, asegurando que los animales sean cuidados, criados y manejados por personal certificado a nivel internacional”.

Además del bienestar animal, la certificación evalúa aspectos fundamentales como el diseño experimental, el análisis estadístico y la correcta determinación del número de especies a utilizar.

Gabriel Guillén Ruiz, investigador del Instituto de Neuroetología, destacó que “la idea es usar el número adecuado de animales para obtener validez estadística y evitar repetir experimentos, lo que también es una forma de ética en investigación”.

Uno de los elementos centrales es la toma de decisiones sobre el punto final del experimento y la eutanasia humanitaria. Al respecto, las y los participantes coincidieron en que esta etapa es crucial tanto en el bioterio como en los proyectos de investigación, pues permite equilibrar el valor científico con el bienestar del animal.

El impacto de la certificación se refleja directamente en la formación del estudiantado, comentó Ana Karen Limón Vázquez, del Instituto de Neuroetología, dado que también se abordan aspectos de autocuidado y salud mental: “Se nos enseña a manejar el estrés emocional que puede generar el trabajo con animales y a transmitirlo a los estudiantes, para que reconozcan sus límites y sepan que no todos tienen que trabajar con modelos animales”.

En este sentido, Juan Francisco Rodríguez Landa resaltó que la certificación fortalece la labor docente: “Nos da el reconocimiento de estar capacitados para orientar a estudiantes de licenciatura, maestría y doctorado, y garantizar que sus proyectos tengan valor científico sin comprometer el bienestar animal”.

Asimismo, subrayó que actualmente es prácticamente imposible publicar en revistas internacionales sin contar con avales éticos formales.

Las y los investigadores coincidieron en que esta distinción se suma a una trayectoria previa de capacitaciones, diplomados y cursos nacionales e internacionales; en este aspecto, Blandina Bernal Morales, investigadora del Instituto de Neuroetología, destacó que “es una acreditación más que fortalece nuestro currículum y respalda a la institución ante órganos evaluadores externos”.

Señalaron, además, que la UV también desempeña un papel activo en esta formación continua, a través de facultades, institutos y comités se imparten cursos de bioética, manejo de animales de laboratorio y experiencias educativas como trabajo recepcional y metodología de la investigación, que actualizan permanentemente los criterios éticos.

Jonathan Cueto Escobedo, miembro del ICS, subrayó que esta actualización “nos permite competir a nivel internacional y consolidar una nueva visión donde los animales no son herramientas, sino seres vivos que deben ser tratados con dignidad”.

Finalmente, las y los académicos destacaron que estas acciones reafirman el compromiso institucional de la UV con una investigación responsable, ética y socialmente pertinente, que forma profesionales conscientes, críticos y alineados con los estándares científicos contemporáneos.