Con Apadrina una carta, UV lleva alegría y esperanza a infancias de Perote

  • La entrega benefició a 438 niñas y niños de cuatro comunidades como parte de la doceava edición de la campaña.

En dos eventos realizados en las inmediaciones del Cofre de Perote, sumaron esfuerzos el Voluntariado UV y la Dirección General de Vinculación (DGV).

#Xalapa

La Universidad Veracruzana (UV), a través de su Voluntariado y de la Dirección General de Vinculación (DGV), entregó regalos a 438 niñas y niños de las comunidades El Conejo, Los Pescados, Ejido 20 de Noviembre y Vidal Díaz Muñoz, como parte de la doceava edición de la campaña “Apadrina una carta”.

En dos eventos realizados en las inmediaciones del Cofre de Perote, integrantes de ambas dependencias llevaron alegría y esperanza a las y los pequeños estudiantes de la región, mediante la entrega de juguetes, ropa, calzado y útiles escolares.

Esta entrega corresponde a la primera de siete que se llevarán a cabo durante el mes de febrero en comunidades de los municipios de Tatatila, Las Vigas de Ramírez, Ixhuacán de los Reyes, Xalapa, Xico y Miahuatlán.

Durante el evento, el director general de Vinculación de la UV, Serafín Flores de la Cruz, recordó a las y los beneficiarios que la donación es resultado del esfuerzo solidario de padrinos y madrinas de la UV, y los alentó a seguir esforzándose para que, en un futuro, formen parte de la comunidad universitaria.

Asimismo, exhortó a madres y padres de familia a cuidar de las infancias y a garantizar su desarrollo en entornos plenos, pacíficos y seguros, ya que “tienen derecho a un lugar de amor, paz, tranquilidad”.

Por su parte, la responsable del Voluntariado de la UV, Celeste Morales Martínez, les explicó a las y los pequeños la importancia de cada uno de los elementos que integran los obsequios, destacando su relación con el desarrollo integral y el ejercicio de sus derechos.

“Viene algo para usar, para ponerse o arroparse porque es muy importante para las infancias vestir dignamente, no tener frío, estar limpias y limpios. Algo para aprender porque es muy importante el acceso a la educación, es un derecho de las infancias y algo para jugar porque algo esencial es que tengan derecho al juego”, expuso.

La maestra del Jardín de Niños “Gabriela Mistral”, ubicado en la comunidad El Conejo, Lucina Guadalupe Ortiz López, afirmó que el programa ha tenido un impacto positivo en sus estudiantes, especialmente debido a la lejanía de la comunidad y a la escasez de recursos.

Destacó que esta iniciativa motiva a las y los niños a visualizar la posibilidad de cursar una carrera universitaria en el futuro, al mostrarles que el acceso a una institución de educación superior es alcanzable.

“Los motiva a ser parte de una universidad, les abre el paso a nuevos caminos, no se quedan estancados, aprenden que no nada más está la primaria, la secundaria, sino que les abre la posibilidad de algo más allá”, expresó.

Por otra parte, la directora de la Escuela Primaria “Revolución” del Ejido 20 de Noviembre, Rosa Diana Argüelles Claudio, aseguró que el apoyo brindado por la UV deja una huella profunda tanto en la comunidad como en el corazón de quienes han sido beneficiados.

“Esta iniciativa representa mucho más que el intercambio de palabras escritas, es un acto de generosidad, cercanía y responsabilidad social que fortalece los lazos entre la universidad y nuestra sociedad; para nuestros alumnos y alumnas significa sentirse escuchados, acompañados y motivados. Gracias a la Universidad Veracruzana por ser una institución comprometida con la formación integral y el bienestar de la sociedad”.

En el mismo sentido, el director del DIF de Perote, Yair Orlando Roldán Pérez, agradeció a la UV por su vocación social y resaltó que, a través de este tipo de actividades, se fortalecen los lazos entre la institución y la comunidad.

En el evento también participaron el jefe del Departamento de Vinculación Social, Eduardo Gutiérrez Morín; el coordinador de la Casa UV, Diego Domínguez Hernández; las directoras del Jardín de Niños Alexander Von Humboldt, Raquel Castillo Otero, y de la Escuela Primaria Enrique Pestalozzi, Karen Córdoba; así como familiares y habitantes de las comunidades beneficiadas.