La vida está llena de nudos físicos, psicológicos y espirituales que deben ser desatados por Dios: Obispo de la Diócesis de Papantla

El obispo José Trinidad Zapata Ortiz bendijo el santuario de la Virgen Desatanudos en este municipio.
May Hilario
Martínez de la Torre, Ver.
Este sábado se llevó a cabo una misa de acción de gracias en la iglesia de la Virgen de Juquila, en honor a la Virgen Desatanudos, presidida por Monseñor José Trinidad Zapata Ortiz, obispo de la Diócesis de Papantla.
Al bendecir este espacio de oración dedicado a María, Zapata Ortiz recordó a los feligreses que es Dios quien desata los nudos de la vida, mientras que la Virgen intercede por nosotros ante su hijo.
“La vida está llena de nudos físicos, psicológicos y espirituales, y necesitamos que sean desatados por Dios. Ahora contaremos con la intercesión de la Virgen María. El principal nudo es el pecado, el egoísmo y la soberbia, que nos encierran en nosotros mismos y no nos permiten convertirnos al Señor”, expresó.
Al concluir la misa, los feligreses realizaron una breve procesión en honor a la Virgen Desatanudos hasta el recinto de oración ubicado en los jardines junto a la iglesia, en la colonia Maloapan de este municipio.
Finalmente, el obispo José Trinidad Zapata Ortiz bendijo este santuario, consolidándolo como un nuevo espacio de encuentro con Dios para todos los creyentes.

