Tumor cerebral y derrame hemorrágico: emergencias que impactan a familias veracruzanas

  • Ambas requieren costosa atención médica especializada.
  • Dos familias originarias de Veracruz las enfrentan sin contar con seguro médico ni recursos suficientes, por lo que han recurrido a colectas solidarias.

En Xalapa, la situación de Héctor Manuel Vera Rivas es crítica, tras sufrir un derrame cerebral hemorrágico de forma repentina durante un evento familiar.

Gráfico de Xalapa

Xalapa

Los tumores cerebrales y los derrames cerebrales hemorrágicos, son dos de las emergencias neurológicas más graves, debido al impacto directo que pueden tener sobre funciones vitales como el lenguaje, la movilidad, la visión y la conciencia en poco tiempo. Ambas condiciones requieren atención médica especializada con altos costos.

Un tumor cerebral se origina cuando células anormales crecen dentro del cerebro o en tejidos cercanos, afectando el funcionamiento neurológico dependiendo de su ubicación. En el caso de los astrocitomas, estos pueden variar en agresividad; los de alto grado presentan un crecimiento acelerado y requieren tratamientos complejos que incluyen cirugía, radioterapia y quimioterapia.

Por otro lado, un derrame cerebral hemorrágico ocurre cuando un vaso sanguíneo se rompe dentro del cerebro, provocando sangrado que aumenta la presión intracraneal y puede dañar rápidamente el tejido cerebral. De acuerdo con el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía, este tipo de evento es una de las formas más graves de accidente cerebrovascular y puede generar discapacidad permanente o muerte si no se atiende de forma inmediata.

En este contexto, dos familias originarias de Veracruz enfrentan actualmente estas emergencias médicas sin contar con seguro médico ni recursos suficientes, por lo que han recurrido a colectas solidarias de recaudación de fondos para costear los tratamientos vitales de sus seres queridos.

Eric Marcos: lucha contra un tumor cerebral agresivo

En Coatzacoalcos, en el año 2025, Eric Marcos, de 33 años y docente de idiomas, comenzó su lucha tras ser diagnosticado con un tumor quístico en el lado frontal izquierdo del cerebro. Sus primeros síntomas incluyeron mareos, náuseas, visión doble y pérdida del equilibrio. Con el avance de la enfermedad, su condición se complicó con convulsiones, acumulación de líquido e inflamación cerebral, afectando progresivamente su habla y movilidad.

Tras múltiples intervenciones quirúrgicas, en marzo de 2026 se confirmó el diagnóstico de astrocitoma grado 4 mutado, uno de los tipos de tumor cerebral más agresivos. Esta urgencia médica lo obligó a realizar una tercera cirugía cerebral de alta complejidad, cuyo costo ascendió a $211,000 pesos.

Ante este panorama, su familia ha lanzado una colecta solidaria en GoFundMe “Ayudemos a Eric a luchar contra un tumor cerebral agresivo”, con una meta de $700,000 pesos para cubrir los gastos de la siguiente fase del tratamiento.

Héctor Manuel Vera Rivas: estado crítico tras derrame cerebral

Por otro lado, en Xalapa, la situación de Héctor Manuel Vera Rivas es igualmente crítica. Tras sufrir un derrame cerebral hemorrágico de forma repentina durante un evento familiar, actualmente permanece en terapia intensiva en el Hospital Puerta de Hierro.

“Fueron momentos de mucha desesperación, donde cada minuto era vital para salvar su vida”, comparte su hijo Claudio Sebastián Vera López, a través de GoFundMe.

Dado que la familia no cuenta con seguro de gastos médicos ni los recursos para afrontar los elevados costos hospitalarios derivados de la atención de urgencia, han lanzado una colecta solidaria en la plataforma de GoFundMe “Ayúdanos a salvar a mi Papá”. La meta para cubrir estos gastos asciende a $882,800 pesos.

Llamado a la acción: dos historias, una misma urgencia de vida

Ambos casos reflejan el impacto inmediato de estas enfermedades neurológicas: hospitalizaciones prolongadas, tratamientos especializados y gastos que superan rápidamente la capacidad económica de las familias veracruzanas. Además, estas historias evidencian cómo la falta de cobertura médica puede agravar la atención en emergencias neurológicas, donde el tiempo y los recursos son determinantes