Fallece niño de 3 años esperando diagnóstico en la Torre Pediátrica

  • La falta de equipamiento médico, insumos especializados y estudios diagnósticos en el Hospital Infantil de Veracruz; afecta la atención de pacientes con cáncer.
  • Ramos Alor debe verificar personalmente condiciones del hospital

Actualmente, existen pacientes oncológicos que enfrentan tiempos de espera de hasta seis meses para acceder a una tomografía, pese a la urgencia que representan.

#Veracruz

Mientras que por un lado Cora de Jesús Rodríguez, vocera de las mamás de niños con cáncer; daba a conocer públicamente que el IMSS Bienestar entregó batas y sábanas rotas y podridas a la Torre Pediátrica de la ciudad de Veracruz (parecen recicladas de otro nosocomio): “Venimos a hacer el llamado a las autoridades para que busquemos una solución porque ya estamos cansadas y fastidiadas de que ni siquiera en la cama haya sábanas y las sábanas que ponen como nuevas y las batas que dan en el hospital como nuevas es una falsedad, lastimosamente lo vemos directamente en las reuniones y obviamente no hay una respuesta porque no hay suficientes recursos”, subrayó.

La realizad que evidencio Yunuet Yazmín Segovia García, representante de los padres de niños con cáncer en la misma Torre pediátrica; es mucho más angustiante y trágica.

La falta de equipamiento médico, insumos especializados y estudios diagnósticos en el Hospital Infantil de Veracruz, conocido como Torre Pediátrica, afecta la atención de pacientes con cáncer, denunciaron familiares de menores atendidos en la institución.

Yunuet Yazmín Segovia García, reveló que desde hace seis meses, existe un desabasto de inyectores necesarios para realizar tomografías con medio de contraste y resonancias magnéticas, situación que ha provocado retrasos considerables en la atención médica.

Relató que la semana pasada falleció un menor de tres años, procedente del sur del estado de Veracruz, que requería con urgencia dicho estudio para obtener un diagnóstico preciso.

De acuerdo con la representante de los padres, el niño no alcanzó a recibir el resultado de la prueba debido a los retrasos existentes y murió sin que los médicos pudieran determinar con certeza el tipo o grado de cáncer que padecía.

“Lamentablemente el niño falleció. Se estuvo insistiendo para que se resolviera el estudio; según Bienestar se atendería el caso, pero no ocurrió a tiempo. El menor murió durante la madrugada del domingo”, señaló.

La ausencia de un diagnóstico oportuno también impidió que la familia pudiera acceder a diversos apoyos de asociaciones civiles y programas de asistencia para pacientes oncológicos.

Explicó que los pocos inyectores para las que han llegado al hospital no han sido suministrados por las autoridades de salud, sino que provienen de donaciones realizadas por asociaciones civiles e instituciones privadas.

“Los inyectores que han estado llegando han sido por donación altruista de asociaciones e instituciones. No los está surtiendo Bienestar y eso es muy importante para las tomografías de medio de contraste y para las resonancias magnéticas”, señaló.

La representante indicó que, ante la escasez, los pacientes deben esperar a que se reúna un grupo suficiente para programar estudios o, en muchos casos, son reagendados sin fecha inmediata de atención.

Segovia García, afirmó que actualmente existen pacientes oncológicos que enfrentan tiempos de espera de hasta seis meses para acceder a una tomografía, pese a la urgencia que representan estos estudios para determinar tratamientos y evaluar la evolución de la enfermedad.

«Tenemos una amplia población de personas enfermas que necesitan este tipo de estudios con urgencia. En el área de cáncer los están llevando hasta medio año para una cita para tomografías», denunció.

Por ello, pidió al coordinador estatal del programa IMSS-Bienestar, Roberto Ramos Alor, verificar personalmente las condiciones del hospital y las necesidades reales de los pacientes.

Además del desabasto de inyectores, los familiares denunciaron la falta de estudios de inmunohistoquímica, una prueba fundamental para determinar el tipo, grado y características específicas de diversos tipos de cáncer.

Según explicó Segovia García, la interrupción del servicio estaría relacionada con problemas administrativos y contratos pendientes de firma, situación que había sido advertida previamente por los familiares durante mesas de trabajo con autoridades.

“La inmunohistoquímica nos ayuda a determinar qué tipo de cáncer tiene el paciente y en qué etapa o grado se encuentra. Es una herramienta indispensable para establecer tratamientos adecuados”, explicó.

Asimismo, señaló que pacientes adultos con cáncer están siendo enviados de regreso a sus hogares debido a la insuficiencia de camas para la aplicación de quimioterapias que requieren hospitalización.

“Hay personas que llegan desde las siete de la mañana y permanecen hasta la noche esperando una cama para recibir su tratamiento. Muchas veces no hay solución porque simplemente no hay espacios disponibles”, indicó.