Alertan por nueva forma de extorsión en Veracruz

  • Te siembran miedo y hacen creer que estás en peligro.
  • Te llaman de un número que no tienes guardado. Si no contestas, recibes un mensaje donde aparece tu nombre, con un tono de urgencia que te presiona a atender la llamada.

La menaza está diseñada para que el miedo haga lo que la confusión no pudo: que termines cediendo y haciendo el depósito que te piden.

#Xalapa

En Veracruz y en varias partes de México está circulando una nueva modalidad de extorsión que ya está dejando víctimas y que resulta mucho más sofisticada que el clásico “se robaron a tu familiar, deposita ya”.

Sin embero, esta vez los delincuentes no improvisan. Tienen un guion, usan WhatsApp como herramienta principal y saben exactamente cómo manipular emocionalmente a quien está del otro lado de la línea.

Todo comienza con una llamada de un número que no tienes guardado. Si no contestas, inmediatamente recibes un mensaje donde aparece tu nombre, con un tono de urgencia que te presiona a atender la llamada. Este detalle —que usen tu nombre— es lo que descoloca a mucha gente desde el primer momento.

Cuando finalmente alguien responde, quien está al teléfono se identifica como agente de la Policía Investigadora de la Fiscalía.

La historia que te cuentan es la siguiente: tu número de celular fue clonado por alguien con quien compartes un grupo de WhatsApp, ese contacto ya fue detenido, y ahora necesitan que colabores en la investigación.

Mientras la llamada sigue activa, te llega un mensaje de texto por WhatsApp. Te piden que respondas si conoces o no a la persona que supuestamente está siendo investigada. Ahí empieza el verdadero enredo.

Lo que sigue es una secuencia de preguntas, instrucciones y presiones que van escalando en intensidad. El objetivo es mantenerte confundido, apresurado y sin tiempo para pensar con claridad.

Y en ese estado de tensión, es cuando te piden dinero: bajo el pretexto de resolver el problema legal, librarte de una supuesta investigación o evitar que tu nombre quede vinculado a un delito.

Si en algún momento te das cuenta de que se trata de una extorsión y cortas la llamada, los delincuentes no desaparecen. Por el contrario, envían un mensaje de texto donde se presentan abiertamente como integrantes de un grupo del crimen organizado y advierten que van a dar contigo, ya sea en tu domicilio o donde sea que estés.

Esta amenaza está diseñada para que el miedo haga lo que la confusión no pudo: que termines cediendo y haciendo el depósito que te piden. Es una táctica de presión psicológica que, lamentablemente, funciona con muchas personas que no saben cómo reaccionar ante ese tipo de situaciones.

La recomendación más importante es no entablar ningún tipo de conversación con estos números. Pero hay otras acciones concretas que puedes tomar:

No respondas llamadas de números desconocidos que no tengas guardados, especialmente si van seguidas de mensajes de texto urgentes.

Nunca proporciones tu nombre, datos personales ni información sobre tu familia durante una llamada no solicitada.

Si alguien se identifica como agente de la Fiscalía o cualquier autoridad, cuelga y comunícate directamente con esa institución a través de sus números oficiales para verificar.

No realices depósitos ni transferencias bajo ningún concepto sin antes consultar con alguien de confianza.

Reporta el número a la Policía Cibernética de tu estado o al número de denuncia anónima 089 y 911.

Alerta a tus contactos de WhatsApp, especialmente a personas mayores que podrían ser más vulnerables a este tipo de engaños.

La extorsión sigue siendo uno de los delitos con mayor incidencia en el país. A pesar de los esfuerzos de las autoridades por combatirla, miles de mexicanos son víctimas cada año de estas prácticas que evolucionan constantemente para adelantarse a los mecanismos de prevención.