Hostigamiento y amenazas no detienen a Araceli Salcedo y al Colectivo de Orizaba
- “Hemos tenido hostigamientos, nos mandan algún tipo de mensajito porque no quieren que andemos por esas zonas”, señaló la activista, al explicar que las intimidaciones forman parte de las dificultades que han enfrentado a lo largo de los años.

Miguel Romanillos
#Orizaba, Ver/
La búsqueda de personas desaparecidas se ha convertido para Araceli Salcedo Jiménez y las integrantes del Colectivo de Familias de Desaparecidos Orizaba-Córdoba en una lucha que, además del dolor y la incertidumbre, implica enfrentar riesgos de seguridad durante las jornadas de campo.
Araceli Salcedo, fundadora y representante del colectivo, reconoció que las buscadoras han recibido mensajes de hostigamiento y advertencias para evitar que acudan a determinadas zonas, situación que mantiene en alerta a quienes participan en las labores de búsqueda.
“Hemos tenido hostigamientos, nos mandan algún tipo de mensajito porque no quieren que andemos por esas zonas”, señaló la activista, al explicar que las intimidaciones forman parte de las dificultades que han enfrentado a lo largo de los años.
La preocupación entre las integrantes del colectivo aumentó luego de conocerse la agresión contra una madre buscadora y su hija en Sinaloa. Aunque en Veracruz no han sufrido hasta ahora un ataque de esas características, el hecho volvió a evidenciar los riesgos que enfrentan quienes salen a buscar a sus familiares.
Para Salcedo Jiménez resulta injusto que las mujeres que se incorporaron a estas labores a raíz de la desaparición de un ser querido tengan que poner en peligro su propia vida para obtener respuestas.
“¿Por qué tenemos que ser asesinadas por hacer un trabajo que no queríamos hacer? Que no queríamos estar aquí”, expresó.
La historia de Araceli Salcedo con la búsqueda comenzó el 7 de septiembre de 2012, cuando desapareció su hija Fernanda Rubí Salcedo Jiménez, en Orizaba. A partir de entonces, la búsqueda personal se transformó en una lucha colectiva al encontrarse con otras familias que atravesaban por la misma situación.
Con el paso de los años, el Colectivo de Familias de Desaparecidos Orizaba-Córdoba se consolidó como una de las agrupaciones que participan en labores de búsqueda y acompañamiento a familiares en la región de las Altas Montañas.
Las búsquedas requieren mucho más que acudir a un terreno y excavar. Antes de cada jornada se realizan labores de prospección, análisis y mapeo para identificar posibles puntos de interés y establecer las zonas que serán revisadas.
Los recorridos pueden prolongarse durante varios días e incluso semanas. En ocasiones, las integrantes del colectivo pasan hasta una o dos semanas inspeccionando un área sin obtener resultados, situación que representa un importante desgaste físico y emocional.
A lo largo de estos años, las integrantes del colectivo también han participado en hallazgos que posteriormente permitieron procesos de identificación y entrega de restos a sus familias. Para las buscadoras, devolver un nombre y una identidad a una persona representa uno de los principales objetivos de su labor.
El trabajo también ha provocado el desgaste de las herramientas que utilizan durante las jornadas. Palas, picos y otros implementos se han deteriorado después de años de uso, por lo que las donaciones de herramientas, agua y otros insumos representan un apoyo importante para continuar con las actividades.
Pese a las amenazas, el cansancio y las condiciones adversas, Araceli Salcedo y las integrantes del colectivo mantienen su determinación de continuar buscando.
Para ellas, el tiempo no borra la ausencia ni disminuye la obligación de seguir buscando respuestas. Mientras exista una familia esperando conocer qué ocurrió con un ser querido, la búsqueda continuará.

