En Ciudad Mendoza, rechazan medidores de agua; señalan suministro irregular
- Aseguran que alrededor de 4 mil familias podrían verse afectadas por esta medida, al considerar que no existe justificación para establecer un cobro basado en el consumo cuando el suministro, afirman, continúa siendo irregular.

Miguel Romanillos
#CiudadMendoza
Habitantes de las colonias Fresnos, Arenales y Mirador, integrantes de la Coordinadora Regional de Organizaciones Indígenas de la Sierra de Zongolica (CROISZ), protestaron frente a las oficinas de la Comisión de Aguas del Estado de Veracruz (CAEV) en Ciudad Mendoza para manifestar su rechazo a la posible instalación de medidores de agua.
Los inconformes aseguran que alrededor de 4 mil familias podrían verse afectadas por esta medida, al considerar que no existe justificación para establecer un cobro basado en el consumo cuando el suministro, afirman, continúa siendo irregular.
Yetlanetzi Atenco Sánchez, presidente de la CROISZ, recordó que en 2021, después de diversas movilizaciones y reuniones con autoridades estatales, se habría establecido un acuerdo para que habitantes de la zona norte de Nogales y de sectores de Ciudad Mendoza no fueran obligados a instalar medidores.
Explicó que el compromiso surgió durante las negociaciones relacionadas con el proyecto de rehabilitación de Las Tres Villas, luego de que los pobladores detectaran que contemplaba la colocación de estos dispositivos.
De acuerdo con el dirigente, los habitantes aceptaron que los trabajos continuaran bajo la condición de que los medidores no fueran impuestos. Sin embargo, denunció que actualmente la CAEV estaría intentando incorporarlos de manera gradual mediante nuevos contratos y modificaciones a los existentes.
Atenco Sánchez cuestionó que se pretenda cobrar de acuerdo con el consumo cuando, sostuvo, algunas familias reciben agua únicamente durante una hora y media o dos horas al día.
También señaló que el tanque elevado construido como parte del proyecto de Las Tres Villas no estaría funcionando de manera adecuada, mientras que el costo de la obra, según expuso, habría aumentado de aproximadamente 700 millones de pesos a más de mil 500 millones.
Los manifestantes solicitaron que sea atendido el escrito presentado desde el pasado 27 de julio, mediante el cual pidieron establecer una mesa de diálogo con las oficinas centrales de la CAEV en Xalapa.
Además, hicieron valer su condición de comunidades indígenas y demandaron que cualquier determinación que pueda afectar sus derechos sea sometida a consulta.
El representante de la CROISZ rechazó que la discusión sobre si las colonias son consideradas rurales o urbanas pueda utilizarse para desestimar sus demandas. “Las comunidades indígenas también están en zonas urbanizadas”, sostuvo.
Durante la protesta, los vecinos también defendieron su relación con el manantial de Rincón de Las Doncellas y destacaron las acciones de reforestación que, aseguran, han realizado durante décadas para contribuir a la conservación de las fuentes de agua.
“Sabemos que sin árboles no hay agua”, expresó Atenco Sánchez, quien consideró contradictorio que quienes participan en la protección del recurso tengan que pagar por un servicio que, según los habitantes, continúa siendo deficiente.
Ante la posibilidad de que personal de la CAEV acuda a las colonias para colocar los dispositivos, el dirigente advirtió que los vecinos se mantendrán organizados y no permitirán que sean instalados.
“Cuando lleguen a colocar los aparatos, estaremos todos presentes y no permitiremos que sean instalados”, afirmó.
Los inconformes aclararon que su protesta no está dirigida contra los trabajadores de la oficina local de Ciudad Mendoza, sino contra las decisiones que, aseguran, se estarían tomando desde las oficinas centrales de la CAEV en Xalapa.
Finalmente, exigieron a las autoridades estatales abrir un diálogo, revisar el acuerdo alcanzado en 2021 y evitar acciones que puedan incrementar la tensión en la zona.
Mientras no exista una respuesta formal, advirtieron que las colonias Fresnos, Arenales y Mirador continuarán organizadas para defender su postura frente a la posible instalación de medidores.

