Acarreo inútil, AMLO será ratificado

AL PIE DE LA LETRA

Raymundo Jiménez

Acarreo inútil, AMLO será ratificado

La mayoría de los expriistas que ahora trabajan para el gobierno estatal de la Cuarta Transformación –como Ulises Rodríguez Landa, secretario de Finanzas del CDE del PRI en la administración del exgobernador Javier Duarte y actual jefe administrativo de la Secretaría de Seguridad Pública del estado– saben mejor que nadie que las plazas llenas no necesariamente aseguran urnas repletas en una jornada electoral.

Seguramente se acordarán cuando en los cierres de las campañas presidenciales de Carlos Salinas de Gortari en 1988, de Francisco Labastida en el 2000 y de Roberto Madrazo Pintado en el 2006, atiborraron con decenas de miles de acarreados el malecón del puerto de Veracruz, y sin embargo los tres abanderados del PRI perdieron las votaciones, aunque en el caso de Salinas, el entonces secretario de Gobernación, Manuel Bartlett, hoy director de la Comisión Federal de Electricidad, se encargó de maquillar las cifras electorales.

En las recientes campañas a la gubernatura de Veracruz de 2018, Miguel Ángel Yunes Márquez, de la alianza PAN-PRD-MC, encabezó los mítines más concurridos, mientras Cuitláhuac García, de Morena, andaba prácticamente solo. Los únicos eventos a reventar fueron los del candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador, con excepción del organizado en el estadio de futbol de la zona conurbada Veracruz-Boca del Río, que lució semivacío. Pero en la elección, García Jiménez superó por más de 200 mil votos a Yunes Márquez, que inicialmente se negaba a aceptar su derrota electoral.

Por eso, ahora, el mandatario estatal de Morena tampoco debería dejarse llevar por el espejismo que algunos de estos expriistas incrustados en su administración pretenden hacerle creer con la movilización de –según sus cuentas alegres– más de 20 mil asistentes en la concentración organizada este sábado en apoyo a la ratificación del presidente López Obrador en la consulta de revocación de mandato que se realizará el domingo próximo.

Y es que en el PRI solían inflar también el número de “acarreados” para así justificar un gasto mayor en la movilización.

La gran interrogante es para qué gastar en esta concentración cuando de antemano todo mundo sabe que sin necesidad de hacer una gran campaña a su favor, el Presidente tiene asegurada la ratificación porque los principales partidos de oposición y organizaciones de la sociedad civil que están abiertamente en contra del régimen obradorista han estado convocando a sus militantes y activistas a que no participen en la consulta popular.

Además, como el INE nada más instalará 57 mil casillas en el país, si cada ciudadano votara en dos minutos –lo que sería un tiempo récord–, en las diez horas de la jornada lo harían alrededor de 300, por lo que en promedio participarían en la consulta 17 millones de votantes, cifra muy remota al 40 por ciento de la lista nominal de electores –unos 37 millones– que exige la ley para que la consulta popular sea constitucionalmente vinculante.

Y todavía este sábado, la expanista Gabriela Jiménez Godoy, presidenta nacional de la asociación civil Que Siga la Democracia, pidió que el INE instale 11 mil casillas más.