HOY HACE 54 AÑOS, XALAPA TENÍA UNA POBLACIÓN DE 72 MIL HABITANTES

6O SEGUNDOS

RAUL GONZALEZ RIVERA

HOY HACE 54 AÑOS, XALAPA TENÍA UNA POBLACIÓN DE 72 MIL HABITANTES

                En la entrada a la ciudad otrora de las flores, por carretera viniendo de la capital del país y habiendo cruzado la tierra del “chicharrón y las carnitas” de Banderilla, al cruzar esta última e ingresar por la única vía de acceso para viajar al sureste de la república, la avenida 20 de Noviembre, allí frente a la facultad de Economía aparecía un arco que ostentaba la frase textual de “Bienvenido a Xalapa”, 72 mil habitantes.

                Esta última, los xalapeños de entonces y muchos ciudadanos españoles y de otras latitudes que llegaron a Xalapa para radicarse y asentar sus viviendas en la ciudad, junto con los negocios y otros más que dedicarían sus existencias a cultivarse en las aulas de la Escuela Normal Veracruzana y las escuelas y facultades de la Universidad Veracruzana, lo recuerdan con singulares notas de afecto y reconocimiento para la ciudad que les dio cobijo y una acogida fraterna.

                Los mismos o muchos de ellos, que avistan como lastimosamente las buenas costumbres, los saludos de etiqueta, los afectos y la solidaridad entre los vecinos de los barrios, conforme trascendieron decenios, se fueron a pique, al cesto de la basura o quedaron por allí reservados para su próximo rescate, en algún momento. Ojalá así sea.

                Entonces no había plazas comerciales, ni los 22 fraccionamientos habitacionales de las Animas, tampoco tiendas departamentales, súper mercados, los paseos se concretaban principalmente a los recorridos dominicales y por las tardes de las temporadas de primavera y verano, sobre el parque Benito Juárez.

                Quienes gustaban del baile y la música popular, tenían que reunirse en el Centro Recreativo Xalapeño o encontrarse en la explanada de los bajos del puente de Xallitic, construido este último, por el gobernador Antonio M. Quirasco. El mandatario que gustaba de caminar solo, sin un ejército de guaruras y saludando de mano, al común de ciudadanos, que se topaban con el mandatario en dicha travesía, de su residencia particular de la avenida Manuel Avila Camacho, al pasaje Enríquez, en donde el viejo betunero aseaba su calzado cotidianamente.

La única rúa de acceso para los autobuses foráneos, era la calle de Xalapeños Ilustres, la cual cruzaba la calle principal, posteriormente de Enríquez y que seguía hasta arribar a la terminal camionera de pasajeros foráneos, del ADO, en contra-esquina del club de Leones.

Igual, el servicio de “automóviles de alquiler”, lo que ahora es el taxi, se repartían entre tres aparcamientos, con teléfono fijo, uno en doctor Lucio y Enríquez; otro en Enríquez de cara al parque Juárez y uno más “La favorita”, a un costado del Banamex, en el crucero de Xalapeños Ilustres y Zamora.  Sus conductores, eran hombres más bien maduros, bañados siempre y vistiendo muy limpios, atentos con sus pasajeros y con pleno dominio de la geografía de la ciudad.

Para los cinéfilos y otros asiduos operaban los cines Radio, Xalapa y Variedades. la vida trascendía así de sencilla. La violencia era vista en las películas de una incipiente pantalla de televisión y la comida era más barata y rica por sus nutrientes naturales, a precios al alcance de una población que integraban principalmente, estudiantes, maestros y burócratas.

CUANDO LLEGÓ EL INMECAFE, SE ENCARECIÓ LA VIDA DE LOS XALAPEÑOS Y TODO CAMBIÓ

Fausto Cantú Peña, uno de los hombres fuertes del presidente Luis Echeverría Álvarez, según se contaba lo convenció para descentralizar el Instituto Mexicano del Café, traerlo a Xalapa y desde aquí iniciar el gran negocio que fue con la siembra, cultivo y comercialización del grano aromático.

Xalapa hasta ese entonces era una ciudad eminentemente provinciana, de vida barata, rentas al alcance de los trabajadores inclusive del ferrocarril o la fábrica de hilados y tejidos instalada sobre calles del barrio de San Bruno o de la fábrica también que producía telas y prendas de lana, en El Dique, a un costado del puente que protege el paso de las aguas del lago de El Dique.

Cierto que ya habría arrancado la desincorporación de las fincas productoras de café, propiedad de don Justo Fernández, para dar paso a la construcción de los primeros fraccionamientos habitacionales en dicha zona, esto cuando ejercía como presidente de la república, el economista Carlos Salinas de Gortari.

Así que la novedad, sería el anuncio materializado de abrir aquí el Inmecafé sus oficinas principales, desde las cuales realizaría las grandes ventas con países consumidores del grano como en el resto del mercado nacional. Dichas oficinas, fueron asentadas a un costado de la carretera al puerto de Veracruz, frente de la actual plaza comercial de Animas y a cuyas actividades laborales, llegarían alrededor de 500 burócratas y sus familias.

Por supuesto, que los hambreadores tradicionales elevaron inmediatamente sus rentas por casas habitación de los 700 a tres mil pesos y así sucesivamente, pues se decía o trataba de justificar que aquellos burócratas traían salarios que se cobraban en la ciudad de México y que estaban muy por encima de los 12.50 pesos que cobraba un trabajador del común en las tiendas y establecimientos comerciales de la ciudad, teniendo que cubrir una jornada laboral de 8 horas, cotidianamente.

Entonces la vivienda escaseó y elevó sus precios de manera tal, que el común de los xalapeños, tuviera que pasar muchas veces las de Caín, pues sus salarios y bolsillos no contaban con los suficientes recursos para poder sobrevivir con algún decoro y confort.

 Mientras tanto, los burócratas que llegaron con el Inmecafé, pasaron a formar una parte de la sociedad que muchos calificaron de exquisita, debido a que mostraba en abierto sus mejores condiciones y calidad en la vida cotidiana de aquellos, con viviendas propias y hasta un primer fraccionamiento, pudieron inaugurar en terrenos de la avenida de Araucarias- Animas.

Finalmente, el Inmecafé se redujo con el paso de los meses a una oficina menor de menores dimensiones, hasta finalmente cerrar puertas. Atrás quedó el negocio de las exportaciones en gran escala, al grado de quedar desde entonces las fincas de amplia región aledaña a Xalapa, en el abandono o por lo menos el cambio de cultivos, como el de la papa, por ejemplo, porque el café dejó de ser la fuente de negocios para sus productores- eso dicen al menos. Esperemos.

SI HAY SUFICIENTES VACUNAS, QUÉ DETIENE A LÓPEZ GATELL, PARA INOCULAR A MENORES

Una buena pregunta que quedaría pendiente del cielo, es la que numerosos padres de familia se hacen en el sentido de saber a ciencia cierta, porque México, se resiste a inocular a los menores de 5 a 11 años de edad, siendo que los países desarrollados ya lo hicieron y otros, todavía se encuentran en el combate a la cuarta ola del coronavirus de la covid y el omicrón, con la objetiva desatención a la población menuda, justamente.

Cabe destacar que la voz del doctor López Gatell es altamente convincente y que una buena parte de la sociedad, sigue creyendo a pie juntillas, que la ola de cuestionamientos y hasta posibles denuncias interpuestas en su contra, vayan a tener que caerse solitas, porque la argumentación, la tiene perfectamente aprendida el vocero del sector salud y no sus críticos.

La OMS y el resto de organismos dedicados a ver por la salud humana en el mundo, han alertado sobre la necesidad de aplicar la vacuna anti-covid, igual a los adultos que a los menores y los jóvenes. Sin embargo, los pequeños de cinco a once años de edad y que conforman un importante porcentaje de la población nacional, siguen a la espera de que la llamada coordinación  sanitaria que preside el doctor Javier Alcocer, de la orden de arranque para que se proceda a vacunarlos.

Hay quienes consideran, que las razones que tiene en su bolsillo el doctor López Gatell, no las va a exponer nomás porque sus críticos se lo piden. Sin embargo, tal pareciera que hay una necesidad urgente de que al final del día, todos los mexicanos, absolutamente, reciban las dosis correspondientes de la vacuna en cuestión. Las naciones poderosas del mundo, ya lo están haciendo y también algunas de la región hermana de América Latina.

Po otro lado, el desarrollo y avance de la epidemia, bajo la cepa que usted quiera y mande, está arrasando en las ciudades y estados del interior del país. Especialistas, dan la voz de alerta, ya que el cuerpo médico de los hospitales públicos está agotado, numerosos galenos, enfrentan su propio contagio y es la hora en que definitivamente se ignora, cuando vaya a ser exterminado radicalmente el bicho que causa estragos en la salud pública de todo el planeta tierra.

 Pese a que oficialmente, la autoridad educativa demande la necesidad de que todos los niños y jóvenes acudan a recibir clases presenciales en sus escuelas, una mayoría ha decidido no asistir y preservarse de los potenciales contagios. Empero, hay personal médico, de enfermería y del aparato administrativo, cuyos hijos menores, siguen sin ser vacunados y aquellos, también padres de familia se ven expuestos a contagiarse y llevar a sus hogares la epidemia que puede ser mortal, como ya se ha visto con numerosos ejemplos. Es todo.