Ubican joyas históricas… en subasta; tras denuncia, se retiró el material de la puja

  • Denuncian la venta de documentos históricos que fueron sustraídos de manera ilegal del archivo catedralicio.

CIUDAD DE MÉXICO.

Documentos históricos de los siglos XVII y XVIII, originalmente resguardados en el Archivo del Sagrario Metropolitano de la Ciudad de México, fueron ubicados hace unos días en un lote de documentos de la Colección y Biblioteca Backal, para ser subastados el próximo martes 21 de julio.

El hallazgo fue realizado por el bibliófilo y estudiante de El Colegio de México (Colmex), Javier Eduardo Ramírez López, amigo del historiador Miguel León-Portilla, quien aseguró  que esta venta no debería llevarse a cabo debido a que son documentos históricos de México que deberían estar resguardados.

En unos días tendrá lugar la subasta de la Biblioteca de Isaac Backal, uno de los bibliófilos más representativos de México. Después de revisar el catálogo, llego a la conclusión de que gran parte de los lotes debieron de estar en el Archivo del Sagrario Metropolitano de México”, expresó el experto en sus redes sociales.

 (Además), la portada del catálogo de la subasta está diseñada con cuatro ilustraciones de los “padrones” de la Yglesia Cathedral de México”, dijo.

Y agregó: “Como nota cultural, si pensamos que los manuscritos salieron del acervo catedralicio durante el siglo XIX o principios del XX, la respuesta es no”.

Estos manuscritos estaban en el archivo de dicha institución y fueron microfilmados en la década de 1960, (aunque) se ignora cuándo fueron robados del acervo y ahora se venden al mejor postor. La Casa de Subastas Morton tiene todos los permisos para venderlos. Aquí un ejemplo de la pérdida del patrimonio mexicano”.

Ramírez López charló con Excélsior y recordó que “gran parte del archivo de la Catedral se microfilmó en marzo de 1961, con toda la serie de padrones y entre esa colección estaban esos manuscritos que podemos ver en el catálogo de Morton Subastas”.

Estos padrones –abundó– fueron estudiados en el año 2000 por expertos como Óscar Mazin del Colmex y Claudia Ferreira Ascencio, fallecida hace unos años”, quienes publicaron investigaciones sobre esos censos de casa por casa y calle por calle de diferentes cuadrantes de la Ciudad de México.

Sin embargo, los más llamativos son los que se van a subastar y que tienen caracteres dibujados en las portadas y contienen registros que van de 1768 a 1810 aproximadamente”.

Por último, consideró que la venta debería ser intervenida por el INAH y lamentó que se ponga a la venta documentos originales de este tipo, “aunque aclaro que yo no acuso de robo a Backal ni a Morton”.

Cabe señalar que el pasado 17 de mayo, la Fiscalía General de la República (FGR), a través de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delitos Federales (SEIDF), anunció la recuperación de piezas consideradas monumentos históricos que contaban con reporte de robo y serían rematadas por Morton Subastas, donde se incluía una jarra de plata sobredorada  formando un Águila del siglo XIX, sustraída de la Catedral de Zacatecas; y un par de estribos de plata del siglo XIX, que pertenecen a la silla de montar de una escultura religiosa de Santiago Apóstol.

 LAS NEGATIVAS

El sábado pasado, Excélsior solicitó a Kristina Velfu, encargada de relaciones públicas de Morton, una entrevista con Luis López Morton o algún experto sobre el fondo, contenido en el lote 34, programado para subasta el 21 de julio. De inmediato informó que sería hasta hoy lunes cuando se facilitaría el acceso al especialista en el tema.

Minutos después, la encargada pidió más información sobre el requerimiento y enfatizó que Morton Subastas “sólo es un intermediario”.

Horas después, Velfu remitió un nuevo mensaje e informó que López Morton atendía una emergencia familiar y no se podría hablar con él, pero envió una columna publicada por él en un diario de circulación nacional.

Sin embargo, durante la madrugada de ayer, la subastadora suprimió el material relacionado con la petición y, sin aclaración de por medio, modificó el catálogo de la puja, para lo cual hizo una nueva portada y retiró el contenido gráfico e informativo de dicho lote.

Este diario cuenta con ambas versiones del catálogo. En la primera se incluye toda la información del famoso lote 34, con una descripción general: “Este lote consta de 14 cuadernos de diferentes años (1762 – 1813), cada uno con pertenencia individual del cura en turno” y se detalla una relación de los padrones históricos que levantaron personajes como Nuño Núñez de Villavicencio (1762), Joseph de Pereda y Don Carlos Seledonio Velázquez (1768), Don Mariano Vchu Inca (1786); Juan José Domínguez y Manuel de Omaña (1787), entre otros.

Dicho contenido fue suprimido de la segunda versión, aunque en la página 17 de ésta olvidaron borrar el texto de la presentación donde se lee lo siguiente:

Resulta interesante la colección de 14 cuadernos del Padrón del Sagrario Metropolitano de la Santa Iglesia Catedral Metropolitana de México. El Sagrario hace alusión tanto a la construcción en la que se administran los sacramentos como a la demarcación territorial, en cuyas calles habitaban los feligreses adscritos a dicha jurisdicción. Nos muestra los cambios que ha tenido el primer cuadro de la Ciudad de México, en aquellos entonces dividido en más de 440 calles, algunas de las cuales persisten hasta nuestros días (lote 34)”.

EL AGN NO SE ESCAPA

El investigador Javier Eduardo Ramírez López también denunció ayer, en sus redes sociales, que distintos documentos del Archivo General de la Nación (AGN) fueron robados y vendidos en Swann Action Galleries de Nueva York en 2017.

Otra lamentable noticia sobre la pérdida del patrimonio mexicano… a tan solo meses de cumplir los 500 años de la Conquista de México-Tenochtitlan, he encontrado que varios documentos del Archivo General de la Nación han sido robados y fueron vendidos en Swann Action Galleries de Nueva York en 2017”.

 Aquí uno de ellos (abajo) sustraído del AGN, Hospital de Jesús, caja 361, leg. 202, exp. 1, fol. 1. Y en el reverso aún se aprecia la anotación que tenía en lapicero. ¡Urge que se aplique la ley que cuida el patrimonio de México!”, escribió.