MIGUELITO, «ENFANT TERRIBLE»

AL PIE DE LA LETRA

Raymundo Jiménez

MIGUELITO, «ENFANT TERRIBLE»

Como capitán empresarial, Miguel Alemán Magnani no sólo está socavando el inmenso capital y patrimonio que les heredó su abuelo, el expresidente Miguel Alemán Valdés…

Sino también con la reputación de la dinastía familiar y las añejas relaciones de amistad de su padre, el exgobernador Miguel Alemán Velasco, cuya trayectoria como empresario también ha sido cuestionada, recordándosele en Veracruz por el cierre de la planta de Aluminio, S.A., de su propiedad. Ahora, ante la grave situación financiera por la atraviesa su aerolínea Interjet, Alemán Magnani, al igual que su progenitor, ha asegurado muy optimista que «vamos a estar bien en diciembre y empezaremos fuerte el año que entra porque el turismo tiene una oportunidad de oro».

Sin embargo, la pandemia del Covid-19 todavía va para largo y su empresa aérea arrastra una deuda fiscal de casi 3 mil millones de pesos con el SAT, aparte de lo que le debe a ASA por la tarifa de uso de aeropuerto y abastecimiento de turbosina, además de los sueldos incumplidos de más de dos meses a sus 5 mil trabajadores y el pago de las prestaciones de ley que tienen pendientes con el IMSS e Infonavit.

Para colmo, este lunes el Grupo Cabal, del exbanquero tabasqueño Carlos Cabal Peniche, informó que había decidido retirarse como inversionista de Interjet, a la que a mediados de este año le había inyectado junto con su socio Alejandro del Valle 150 millones de dólares.

«(Confiamos) en que el señor Alejandro del Valle, quien continúa como inversionista cuente con las facultades y el apoyo de la familia Alemán para salvaguardar los intereses de la empresa, sus empleados y acreedores», expuso Grupo Cabal.

Este anuncio sorprendió, pues la semana anterior se publicó que, en un video, Del Valle revelaba –al parecer grabado en una reunión realizada en la Secretaría de Gobernación para destrabar el conflicto laboral de la aerolínea– que Alemán ya solo poseía el 10 por ciento de las acciones de Interjet, y que el 90% restante estaba en poder de él y de Cabal.

Pero además de la crisis financiera que enfrenta su empresa aérea, Alemán Magnani ha venido protagonizando también una serie de pleitos legales desde que decidió comprarle a Televisa, exsocios de su padre, el 50 por ciento de las acciones del Sistema Radiópolis.

Ahora se ha confrontado con los inversionistas del Grupo Prisa, dueños de la otra mitad accionaria y como tales impugnaron legalmente la asamblea en la que, en su ausencia, fue designado presidente del Consejo de Administración. Alemán Magnani ha colocado en una situación incómoda a su padre, pues en el Grupo Prisa no sólo figura como accionista Ana Botín, presidenta del Banco Santander, sino también poderosos empresarios mexicanos muy amigos de su padre, como Carlos Slim; Carlos Fernández, expresidente de Grupo Modelo, y Roberto Alcántara, dueño de Grupo IAMSA y de Viva Aerobús, la principal aerolínea de bajo costo que compite con Interjet en el mercado de la aviación.