La pandemia y el calentamiento global exhiben nuestra fragilidad No atender el tema del cambio climático es ir rumbo al suicidio

  • Temperaturas extremas y catástrofes naturales, cada vez más extremosas.                         

Amadeus Olivarex

Martínez de la Torre, Ver.

Al enarbolar hoy el lema de “Recuperemos la Tierra”, recordando un año más de instaurado el Día de la Tierra, en el año 2009, por parte de la Organización Mundial de las Naciones Unidas, ambientalistas remarcan que no atender el cambio climático es ir rumbo al suicidio colectivo, porque el tiempo se agota y las consecuencias de desdeñar los derechos del planeta, como un ser vivo, están a la vista.

Inundaciones catastróficas, temperaturas extremas, enfermedades de alto riesgo, como lo es la pandemia del COVID19, están exhibiendo la fragilidad humana, tras haber adoptado la especie humana la función rectora del planeta, pero sin considerar los derechos del mismo, al corroborar actualmente la ciencia que es un ser vivo, a la vez que nuestra única casa, hasta ahora.

Por lo que personas que muestran amor al planeta, al ayudar en programas de saneamiento ambiental, como es el caso de la agrupación “Sembrando amor y alegría”, en nuestro municipio, expresan su deseo de que el tema de la contaminación y los efectos dañinos a la vida en todas sus manifestaciones, sea retomado como una urgente prioridad, a fin de poder realmente “recuperar la Tierra” que se nos está yendo de las manos al tiempo que nos pasa la factura por el daño que le hemos y seguimos haciendo.

Planteando dichas voces, de hombres y mujeres que se guían por el corazón, más que por sus elevados conocimientos en ciencia y tecnología, que se cumpla a cabalidad el Acuerdo de París, que desde el año 2015 asentó para México el compromiso de reducir en un 22 por ciento los gases de efecto invernadero, así como en un 51 por ciento el uso de energías fósiles, caso de los hidrocarburos o petróleo y sus derivados.

Citan que restaurar los ecosistemas no sólo en el país, sino en la totalidad del planeta Tierra, caso deforestación, la pérdida de la biodiversidad o extinción de especies, así como la contaminación creciente de ríos y mares, requiere de todos, porque al final, todos somos responsables de la catástrofe que ya se padece cada vez con mayor frecuencia, lo que nos agobiará por escaséz de agua, de alimentos y de falta de refugios seguros, para nuestras familias. Ahí el suicidio colectivo, de no corregir el camino, se puntualizó.