¿QUÉ HACE LA OPOSICIÓN PARA RECONQUISTAR LAS SIMPATÍAS DE CIUDADANOS EN VERACRUZ?

60 SEGUNDOS

RAUL GONZALEZ RIVERA

¿QUÉ HACE LA OPOSICIÓN PARA RECONQUISTAR LAS SIMPATÍAS DE CIUDADANOS EN VERACRUZ?

                Todo da la apariencia de que nada pasa, o están a la espera de que llegue el momento de las precampañas y las elecciones, porque la oposición partidaria al membrete en ejercicio del poder, no se aprecia o se le ve por ningún costado, lo que a muchos desalienta para seguir concibiendo que la sociedad vive en la democracia y la pluralidad.

                La última vez que se vio una actividad intensa realizada por los partidos políticos, bien podría decirse que ocurrió en el 2018, pero el triunfo de los morenistas, aplastó no solo a los membretes de oposición al movimiento recién integrado, sino que además, apagó el entusiasmo y las ganas de participar en política de no pocos ciudadanos mexicanos.

                Quien no recuerda que todavía en procesos del pasado reciente, se registraran las manifestaciones tumultuarias, para favorecer a a los candidatos del partido mayoritario, por espacio de 70 años ininterrumpidamente, lo que hacía presumir a sus pregoneros, jilgueros y beneficiarios directos que las cosas iban para ampliarse un periodo más de cien años.

                La suerte de repletar los estadios y parques públicos, con concentraciones que encabezaron los gremios afiliados en las siglas sindicales tradicionales, todavía algunos las recuerdan, aunque agazapados, como queriendo que nadie los vea ni identifique. Y de sus amos y líderes, poco se vislumbra o sabe, al grado de que a cuentagotas van fluyendo algunas declaraciones que rinden sus cuadros de dirigentes, pero cuidando de no lastimar los oídos de quienes los escuchen.

                Qué hacen priistas, panistas y perredistas, para acercarse a la gente, escuchar de los ciudadanos las tantas exigencias y necesidades sociales y materiales, que los agobian y no encuentran como sacarlas a la luz pública.

                Sin recorrer la entidad, hablar con sus ciudadanos y mostrar interés en las problemáticas que agobian a la sociedad, como son la hambruna, el desempleo, la atención a la salud pública, la educación y la recreación bajo los marcos de la seguridad y la paz social, será muy difícil competir con el partido en el poder a la hora de elegir candidatos y ungirlos en los cargos de representación popular.

                El sistema de partidos, a todas luces está en crisis y más lo resentirá de no actuar a la brevedad, saliendo a la calle, pues de no ser la atención personal que le brinda el senador Dante Delgado a coterráneos suyos, el grueso de los dirigentes partidarios, que dieron tanto de que hablar en los anteriores 20 años cuando menos, el silencio que guardan con algún celo que nadie entiende, puede acarrearles en los procesos electorales, nuevas y estrepitosas caídas al paso de los días y los meses.

                Los tantos beneficiarios, sobre todo del viejo régimen priista, no asoman narices, siendo que se ungieron por espacio de cuatro décadas, en los paladines de la defensa a los intereses partidarios del priismo provinciano a través del discurso aldeano, pero contundente, siempre aduciendo que no había otros mejores, patriotas y honestos, que todos aquellos. Por favor.

EN UN PAÍS DE 127 MILLONES DE CIUDADANOS, SÓLO A TRES O 4 INTERESA COMPRA DE BANAMEX

                Este país es mágico o sencillamente des escándalo para los inmensamente ricos, que están a la caza de los activos y propiedades histórica inclusive que conserva el Citibanamex en instalaciones bancarias y otras como los museos que unos cuantos han podido conocer a ciencia cierta.

                Frente a otras naciones del primer mundo inclusive, los cuatro o cinco nombres de hombres poderosamente ricos mexicanos, superan hasta el más fantasioso esquema de los millonarios de Dubai o los Estados Unidos de Norteamérica, por ejemplo.

                Cuando se enlistan los nombres de Carlos Slim, Carlos Hank Rhon o cualquiera otro como tiradores a Citibanamex, el grueso de los 127 millones de mexicanos, se concretan como el chinito “nomás a ver y dejar pasar”. Ese grueso de siempre ha navegado entre la pobreza y la medianía, que les permitió el régimen de vida público de los años de paz social y francisana seguridad de un pasado no remoto.

                Al común de cuentahabientes y trabajadores en activo y los pensionistas, preocupa, sí en el cambio de estafeta de millonarios a millonarios, aquellos no vayan a salir raspados, con el robo de sus pesos y centavos, porque la desconfianza, por supuesto, que de inmediato, igual, se anida en el ánimo y sentimientos de quienes pasan una vida trabajando y, apenas, perciben, lo que les permite sobrevivir con alguna dignidad.

                Cuando se aborda el tema de los poderosos dueños del dinero en este país, el grueso lo soslaya, no le llega a menos que le roben su pequeña cuenta o desaparezcan la pensión que mes con mes, le depositan las instituciones, a las que prestó de manera individual 30 años de servicios laborales.

                Lo cierto, en esta provincia, el banco en venta, comenzó a cerrar varias de sus sucursales, como fue la que operaba en el local que se ubicaba en la esquina de la calle de Abasolo y Dr. Lucio. Y, por otro lado, las sucursales, en general, han venido disminuyendo su número de cajeras y demás personal de sus correspondientes administraciones.

                Por supuesto, que una noticia semejante, atrae la atención de un público también, que suele identificar, reconocer y hasta venerar a los hombres que habiendo sido vendedores de dulces, como cuenta la página histórica de don Carlos Slim, cuando apenas frisaba en los diez años de edad, y posteriormente convertirse en el hombre más rico del México apabullado por la pobreza de poco más de cien millones de mexicanos y cuarto lugar entre los millonarios en el orden mundial.

                Por cierto, Carlos Hank Rhon, uno de los aspirantes a adquirir en propiedad Citibanamex, es heredero del que fuera gobernador ejemplar del estado de México, don Carlos Hank González, de extracción priista y gestor para la conformación del poderoso grupo Atlacomulco de políticos y caballeros del dinero en aquella entidad, la que vio nacer a dos ex presidentes de México, don Adolfo López Mateos y Enrique Peña Nieto. Al tiempo.

DUEÑOS DE LAS PLAZAS COMERCIALES LAS BLINDAN CON POLICÍAS DE TODOS COLORES

                Desde hace varias semanas, sobre todo, los propietarios o administradores de las plazas comerciales y las tiendas departamentales están blindando sus espacios con la puesta en marcha de un operativo de elementos de seguridad, dependientes de las más diversas siglas, colores y demás yerbas, advertía el respetado maestro Joel Reyes Barradas, inolvidable para los alumnos del sexto año de la escuela primaria “Luis J. Jiménez”.

                El espectáculo llama más a un acto del antiguo circo de los hermanos Atayde, particularmente porque se viene convirtiendo en un acto cotidiano, todos los días de la semana, lo que no deja de intimidar al grueso de sus clientelas, debido al sentido inquisidor que siguen o ponen en práctica los llamados guardianes del orden público.

Lo cual no deja de tener una fuerte dosis de intimidación y soberbia de los uniformados de distintos colores y siglas policiales, los que son pagados por los contribuyentes y otros, con el logotipo de que son elementos de seguridad privada al servicio de los patrones empresariales, en este caso de las plazas comerciales de la ciudad.

El problema, comienza cuando sin ningún tacto ni sensibilidad, acosan, persiguen e interrogan a pacíficos clientes de esos centros de negocios, o como el día de anteayer, que a empujones un guardia detuvo a una dama, sin presentarle la consabida orden de detención, o quizá como alguien espectador del acto de violencia, diría que el elemento de seguridad, habría argumentado que estaba sufriendo ultraje a su autoridad y por ello, sin la orden judicial la detuvo. De verdad que pena ajena en la que fuera ciudad culta de Xalapa.

En la plaza Animas, hay un cajón destinado para el estacionamiento permanente de una ambulancia, la cual por cierto, nunca se encuentra allí, pero que presumiblemente tiene por misión socorrer a la clientela que por caso, sufriera un siniestro, un desmayo o quién sabe si hasta su traslado urgente a alguna institución hospitalaria. Sin embargo, suele llegar una unidad de alguna de las varias corporaciones de seguridad, se estaciona el tiempo que mejor le plazca a su conductor y abandona el área de igual forma, cuando mejor le viene en gana.

El espectáculo se ofrece indistintamente en las plazas existentes, en donde quizá sus propietarios, gerentes o administradores, inclusive lo ignoren, pero antes esto no sucedía, menos que en tono de advertencia o amenaza, las unidades automotrices de los guardianes circulen en  áreas para el aparcamiento de los  vehículos automotrices, de sus clientelas. El espectáculo en la llamada Atenas veracruzana, honor a la verdad, deja mucho que decir.

No quiere decir que anteriormente, esta vigilancia, no se diera, pero solía operar con discreción, respetuosa de la libertad de transitar por sus espacios dedicados a los negocios y la venta de productos, no precisamente de primera necesidad, pero necesarios en una sociedad-consumista, argumentarían los críticos. Es todo.