Alberto Baillères, el empresario que amó a México e impulsó su desarrollo

  • Alberto Baillères González tomó las riendas de los negocios familiares en 1967 y los hizo crecer, además de sumar otras empresas; el año pasado había dejado al frente a su hijo Alejandro.

Alberto Baillères González era uno de los hombres más ricos de México, cuya fortuna se estimaba en 10 mil 480 millones de dólares, de acuerdo con datos de la revista Forbes. A los 28 años el empresario, conocido como el rey de la plata, tomó las riendas de los negocios de su padre Raúl Baillères tras su muerte en 1967 y desde entonces los hizo crecer.

Los negocios de su familia se enfocaban principalmente al oro y la plata a través de Industrias Peñoles, compañía fundada en 1887, y que forma parte de Grupo Bal, un conglomerado de siete empresas entre las que se incluye Palacio de Hierro y GNP Seguros.

De acuerdo con datos financieros de la empresa, Industrias Peñoles es una de las mayores productoras de plata en el mundo a través de su subsidiaria Fresnillo y líder en Latinoamérica en cuanto a oro y plomo.

Alberto Baillères González estudió Economía en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), del que más tarde sería presidente de la Junta de Gobierno e institución que le otorgaría en 1999 el Doctorado Honoris Causa por sus logros y liderazgo en el desarrollo social, educativo y empresarial en el país.

El empresario nació en la Ciudad de México en 1931. Al tiempo que estudiaba en el ITAM ya trabajaba en el Banco de Comercio donde llegó a tener el cargo de gerente de sucursal.

Para 1957 ingreso a la Cervecería Moctezuma como vendedor y llegó hasta la gerencia de ventas del área metropolitana. Estuvo en otras empresas en las que desempeñó cargos de responsabilidad hasta que en 1963 fue ombrado director general de El Palacio de Hierro, empresa que transformaría y en la que acuñaría la frase “soy totalmente palacio”, la cual sería el slogan de la misma.

En 1967, Baillères González fue nombrado presidente ejecutivo y presidente del consejo de administración de todas las empresas de Grupo Bal, desde donde manejó los negocios familiares y agregó negocios en diferentes sectores.

Abrió Valores Mexicanos Casa de Bolsa y Operadora Valmex de Fondos de Inversión, PetroBal, además de incorporar a GNP Seguros y Grupo Profuturo, entre otras empresas.

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Su pasión por la tauromaquia lo llevó a fundar Espectáculos Taurinos de México, siendo dueño de las mayoría de plazas de toros en México y también creó Fusión Internacional por la Tauromaquia tras cerrar un negocio con empresarios españoles del ramo.

Fue miembro del Consejo Mexicano de Negocios, que reúne a diversos empresarios mexicanos, así como de la Fundación para las Letras Mexicanas, de la Fundación de Estudios Financieros y de la Fundación Alberto Baillères; presidió las últimas dos.

El empresario recibió múltiples reconocimientos por parte de instituciones como The Woodrow Wilson Center, Latin Trade, Endeavor, The Americas Society, The Association of Fundraising Professionals, The Culver Academy, de la Asociación de exalumnos del ITAM, entre otras.

Una de las más altas distinciones para Baillères González fue el haber recibido en 2015 la medalla Belisario Domínguez, la cual otorga el Senado de la República.

“Aprecio mucho esta condecoración, aunque admito que el único mérito para recibirla es mi gran amor por México, que es lo que me mueve y me ha movido siempre”, dijo en aquella ocasión ante legisladores y el entonces presidente Enrique Peña Nieto.

“Esta presea que hoy generosamente se me concede me llena de orgullo y también —debo confesarlo— de cierta reserva. De orgullo por el reconocimiento que, por mi conducto, se rinde a la labor empresarial de millones de mexicanos, y de reserva por concretarse en mi persona, a la vera de los ilustres hombres y mujeres que han sido distinguidos con esta presea en el pasado”, agregó.

Tras 55 años al frente de Grupo Bal, Alberto Baillères González decidió jubilarse en abril de 2021 a los 89 años, dejando todos los negocios a cargo de su hijo Alejandro, uno de los siete que procreó con su esposa Teresa Gual.

El empresario murió la noche del 2 de febrero Albeen la Ciudad de México.