Exjefe de gabinete de Castillo afirma que fue «inducido» con drogas al leer discurso para autogolpe en Perú

  • El abogado de Castillo también aseguró que le dieron una «bebida» que lo hicieron sentirse tembloroso al leer el discurso donde cometió el intento de autogolpe de Estado.

El exjefe de gabinete de Pedro Castillo, Guido Bello, aseguró este viernes que el detenido exmandatario «pudo haber sido inducido» a disolver el Congreso y «no recuerda» haber leído el decreto golpista que condujo a su destitución.

«Yo le digo ‘¿por qué ha hecho la lectura?’ (del decreto que disolvía el Congreso) y me dice que no se recuerda», dijo el congresista Bellido a la prensa, luego de visitar a Castillo en una base policial de Lima donde el exmandatario está detenido mientras es investigado por rebelión y conspiración.

«Hay indicios que el Presidente fue obligado a leer el mensaje de la disolución, y quien redactó el texto lo hizo con el fin de dar argumento a la vacancia (destitución), porque hasta ese momento no existían los votos. Exigimos se determine quiénes fueron los artífices de esta caída», dijo Bellido en Twitter.

El Legislativo debía debatir el miércoles la destitución de Castillo. Pero el presidente se adelantó y tres horas antes anunció en un discurso televisado la disolución del Congreso, un toque de queda y que gobernaría por decreto. Bellido también cuestionó las condiciones mentales de Castillo.

«El estado psicológico de P. Castillo al leer el mensaje a la nación evidencia de que no se encontraba dentro de sus facultades, ello hace presumir que pudo haber sido inducido, urge una prueba toxicológica», dijo en un tuit.

Bellido, quien fue el primer exjefe de gabinete de Castillo en 2021, dijo que la prioridad «es liberar al Profesor Pedro Castillo». Y publicó una foto con el exmandatario desde su sitio de detención, con el mensaje «Fuerza presidente el pueblo te liberará».

La versión de que Castillo actuó bajo efectos de alguna sustancia también fue mencionada por Guillermo Olivera, uno de sus abogados.

«Lo que yo sé es que cuando leyó el expresidente ese mensaje escrito por otros, unos minutos antes le dieron una bebida, una supuesta agua y que después de beber el agua se sintió como atontado», dijo Olivera a periodistas desde el sitio de reclusión de Castillo. «Todo el mundo ha visto que estaba leyendo de forma temblorosa, y yo hipotetizo más, que además estaba un poco sedado», apuntó.