Alguien me quiso matar: Ciro Gómez Leyva

  • Aclara el periodista que no había recibido amenaza, que no tiene enemigos ni deudas; no es suya la camioneta.

Luego del atentado que sufrió Ciro Gómez Leyva, periodista y conductor de Imagen Noticias, subrayó no haber tenido amenazas y mucho menos enemigos ni deudas.

Alguien me quiso matar anoche a unos 300 metros de mi casa en la colonia Florida al sur de la Ciudad de México; salía del noticiero de Imagen Televisión como todas las noches, cerca de las 11 de la noche, y ya muy cerca de mi casa por la calle de Tecoyotitla me dispararon desde una motocicleta”, describió.

Ciro aclaró no contar con un equipo de escoltas porque no tiene enemigos.

Yo manejo mi coche siempre, yo no tengo escolta, manejo en las noches una camioneta blindada que me proporcionó desde hace seis años Imagen Televisión es la que manejo es una camioneta propiedad de ellos, no tenía ninguna amenaza”.

En enero 2017 Grupo Imagen dispuso de una camioneta blindada al periodista luego de la presentación de una investigación especial: “en aquel entonces difundimos una serie de reportajes sobre el reclusorio norte y producto de eso recibí una amenaza, única amenaza que he recibido desde entonces al día de hoy.

Lo comenté con mis jefes de Imagen Televisión, con Olegario Vázquez Aldir, con Ernesto Rivera, y contra mi voluntad dijeron “vamos a poner escolta y un auto blindado y dije que no, si algo me aprecio y celebro en mi vida es haber podido vivir 65 años es la edad que tengo, sin escoltas, pero acepté la camioneta y es la que manejo en las noches a mi casa”.

Gómez Leyva narró paso a paso los hechos.

En un trayecto de 7 u 8 minutos, bajo por Avenida Universidad, llegué a la calle de Minerva donde están los viveros de Coyoacán, ahí hay una vuelta a la izquierda, ahí di la vuelta a la izquierda, de inmediato adelante volví a dar vuelta a la izquierda, para tomar la calle de Hortensia, colonia florida, a esa hora no hay nadie, serán unos 400 metros por Hortensia, topa con pared con la calle de Tecoyotitla que es una calle del corredor hacia Insurgentes; ahí di vuelta a la izquierda de ahí deben ser unos 300 metros, ahí al dar la vuelta donde hay una taquería y un estacionamiento, que por cierto clausuraron esta semana, venía un coche delante de mí, lento, yo venía escuchando la radio y en ese momento le estaba cambiando a la estación y me di cuenta que el coche que estaba delante de mí estaba muy lento, y en ese momento escuché, creo que dos disparos, quizá fueron más, disparos secos, y volteo y veo a una persona disparándome desde una motocicleta”.

Aun recibiendo los impactos por arma de fuego, Ciro logró observar a sus agresores.

Creo recordar con una chamara blanca con rojo, algo traía en la cara, no sé si era un casco o una capucha, porque yo evidentemente iba hacia la derecha y siguieron disparando, no paré el coche, levanté la vista y vi como seguía la motocicleta y el tipo sacando el cuerpo de la motocicleta disparando al parabrisas, creo que nunca paré pero supongo que habré disminuido, ya no escuché disparos y levanté la vista y vi que el coche había acelerado y se había ido la motocicleta, arranqué evidentemente con las manos temblando, bien a bien, no sabía qué hacer y había llegado a la esquina de la calle de Olivo”.

Luego de los impactos, la camioneta blindada presentó fallas, aun así continuo en busca de protección.

Saqué el teléfono, no pude, me temblaba la mano, y no supe qué hacer, si me bajo del coche, el coche no va a llegar, no voy a alcanzar a la dar la vuelta y llegar a mi casa, y recordé que 200 metros adelante vive un vecino queridísimo amigo mío Beltrones, como pude llegué a su privada le dije a la persona de seguridad que vio todos los impactos en el coche que si me dejaba pasar.”

Luego de ello rindió su declaración ante el MP. Esa noche no durmió; descartó robo o intento de secuestro.

El conductor agradeció las atenciones de Omar García Harfuch, secretario de Seguridad Ciudadana, y de Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Seguridad federal.