Cáncer de pulmón: Principales síntomas además de la tos crónica que debes conocer

  • Uno de los principales problemas del cáncer de pulmón es que se detecta tarde, por eso te decimos cuáles son sus principales síntomas así como los tratamientos disponibles.

Cuando se habla de cáncer, es probable que se piense en cáncer de mama, de cérvix o incluso de páncreas pero ¿Conoces cuáles son los síntomas principales del cáncer de pulmón? Estos son además los tratamientos que hay disponibles.

¿Cuáles son los síntomas del cáncer de pulmón?
La Asociación Americana contra el Cáncer en Estados Unidos, comparte un listado con los síntomas principales que delatan la presencia de esta enfermedad:

Tos persistente o que empeora
Tos con sangre o con saliva o flema de color oxidado
Ronquera
Pérdida de apetito
Pérdida de peso sin causa aparente
Dificultad para respirar
Cansancio o debilidad
Infecciones recurrentes de bronquitis o neumonía
Silbido de pecho
Además, cuando el cáncer se ha extendido a otras partes del cuerpo, también pueden haber:

Dolor de huesos
Dolor de cabeza, adormecimiento de un brazo o una pierna, mareos, convulsiones o problemas en el equilibrio
Coloración amarilla en ojos o piel
Hinchazón en ganglios linfáticos
Médico explicando a paciente cuáles son los principales síntomas del cáncer de pulmón y los tratamientos disponibles

¿Cuánto tiempo vive una persona con cáncer de pulmón?
En general, el cáncer de pulmón es conocido por ser una enfermedad agresiva y a menudo se diagnostica en etapas avanzadas, lo que puede afectar negativamente la esperanza de vida. Sin embargo, los avances en el tratamiento del cáncer de pulmón en los últimos años han mejorado las perspectivas para algunos pacientes.

Para proporcionar una estimación general, en los casos de cáncer de pulmón de células no pequeñas en etapas tempranas, la tasa de supervivencia a cinco años puede ser relativamente alta, superando el 50%.

Pero en etapas más avanzadas, esta tasa disminuye considerablemente, y en algunos casos, la enfermedad puede ser incurable. El cáncer de pulmón de células pequeñas, por otro lado, tiende a ser más agresivo y se asocia con una esperanza de vida más corta en general, incluso de meses.

Por eso es importante que conozcas los principales síntomas del cáncer de pulmón, pues la detección oportuna es fundamental para tener un mejor pronóstico de vida.

De hecho, expertos sugieren que si eres una persona fumadora o fumaste durante un periodo de tu vida, realices una tomografía de baja dosis de forma anual para detectar anomalías oportunamente.

Hombre con mano en pecho e ilustración de cáncer de pulmón para explicar Cáncer de pulmón: Principales síntomas y tratamientos disponibles

¿Cómo se trata el cáncer de pulmón?
El Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) informa que existen diversas opciones de tratamiento disponibles para el cáncer de pulmón, que incluyen:

Cirugía: En este enfoque, se procede a extirpar el tejido canceroso a través de una intervención quirúrgica.
Quimioterapia: La quimioterapia involucra el uso de medicamentos, que pueden ser administrados en forma de tabletas o mediante vía intravenosa, con el propósito de reducir el tamaño del tumor.
Radioterapia: Se emplea radiación de alta intensidad para eliminar las células cancerosas.
Terapia dirigida o terapia blanco: Esta alternativa de tratamiento es altamente personalizada y se adapta al tipo específico de cáncer que presenta el paciente. Se administran medicamentos por vía oral o intravenosa diseñados para bloquear y frenar el crecimiento de las células cancerosas de manera específica.
La terapia blanco o terapia dirigida, junto con la inmunoterapia constituyen las alternativas más modernas para enfrentar esta enfermedad.

La inmunoterapia es una terapia biológica en la cual, se le «enseña» al cuerpo a defenderse del cáncer y a detectarlo como un agente extraño contra el cual debe luchar, por eso es importante que sepas cuáles son los principales síntomas del cáncer de pulmón así como los tratamientos disponibles, pues aunque hay alternativas, no deja de ser una enfermedad potencialmente letal.