Académicos UV analizan el sonido como patrimonio vivo
- En el Segundo Coloquio Internacional “Veracruz de los olvidos”.

Como parte del Conversatorio II “Los sonidos de Veracruz, memorias, claves y culturas”.
#Xalapa
Como parte de las actividades del Segundo Coloquio Internacional “Veracruz de los olvidos”, que se realiza en la Unidad de Humanidades de la Universidad Veracruzana (UV), académicos analizaron los sonidos de la entidad como un patrimonio inmaterial que entrelaza la memoria histórica, la identidad cultural y la diversidad regional.
En el Conversatorio II “Los sonidos de Veracruz, memorias, claves y culturas”, moderado por la docente de la Facultad de Historia, María Fernanda Galindo Ruiz, en el Salón Blanco de la Unidad de Humanidades, se destacó que la música no debe concebirse solamente como un espectáculo, sino como una expresión entrañada en la vida cotidiana y la academia.
Raquel Paraíso, profesora del Centro de Iniciación Musical Infantil (CIMI), enfatizó que la música es una manifestación tanto individual como colectiva; enfocó su comentario en la región Huasteca, señalando que esta cultura no puede entenderse sin sus sonidos, los cuales están presentes desde los sones rituales y el huapango comercial hasta el ámbito sonoro de lo cotidiano, funcionando como una herramienta esencial para comprender la estructura de una sociedad.
Por su parte, León Alfonso Colorado Hernández, catedrático de la Facultad de Historia, instó a reflexionar sobre las dinámicas políticas y económicas que implica la música, mencionó como ejemplo el fenómeno de los grupos tropicales de los años 70, como Alfredo el Pulpo y sus teclados, cuya popularidad en Veracruz y Tabasco generó movimientos sociales intensos que, desde la antropología y la historia, resultan objetos de estudio pertinentes por su capacidad de articular comunidades.
En su oportunidad, Alfredo Delgado Calderón, director del Museo de Antropología de Xalapa (MAX), también aportó la perspectiva arqueológica al mencionar el hallazgo constante de instrumentos en ofrendas y basureros domésticos.
Explicó que se poseen más de tres mil años de historia musical, con instrumentos complejos como flautas de hasta cinco cámaras cuya ejecución actual es un misterio, y cómo esa herencia se fusionó con influencias europeas para crear el son jarocho, el corrido y la música tropical.
Otra participante en el conversatorio fue Vania León Leyva, del Centro de Estudios de la Cultura y la Comunicación (CECC), quien cuestionó la visión tradicional de la historia de la música, muchas veces limitada a partituras y compositores varones bajo un modelo europeo-occidental.
Señaló que este enfoque abstracto separa el arte de lo político y social, invisibilizando actores y prácticas que se transmiten de forma oral y que son fundamentales para la identidad regional.
Finalmente, los ponentes coincidieron en que la música en Veracruz no pasa necesariamente por el papel, sino por la memoria, el cuerpo y el espacio compartido.
El coloquio permitió visibilizar aquellas historias “populares” que suelen quedar relegadas en las visiones ortodoxas, reafirmando que cada rama de la historia —social, política o económica— tiene un vínculo inseparable con el fenómeno sonoro.

