Asalto armado en autobús exhibe vulnerabilidad de viajar por carreteras de Veracruz
- La unidad circulaba por la zona de Altotonga cuando ocurrió el robo

ALTOTONGA, Ver.- La inseguridad volvió a golpear a los usuarios del transporte público en Veracruz. La noche del miércoles, pasajeros de un autobús de la línea AU vivieron momentos de terror luego de que dos sujetos perpetraran un asalto a mano armada cuando la unidad transitaba sobre la carretera federal Perote-Teziutlán, en el tramo correspondiente al municipio de Altotonga.
De acuerdo con los reportes preliminares, los presuntos delincuentes abordaron el autobús aparentando ser pasajeros comunes. Sin embargo, una vez iniciado el trayecto, uno de ellos sacó un arma de fuego y sometió a los viajeros, a quienes obligó a entregar dinero en efectivo, teléfonos celulares y otros objetos de valor bajo amenazas.
La acción delictiva ocurrió en cuestión de minutos, en medio del temor de los pasajeros, quienes no pudieron oponer resistencia ante el riesgo de ser agredidos. Tras apoderarse de las pertenencias, los individuos descendieron de la unidad en la parada conocida como Los Ciruelos, donde presuntamente ya tenían preparada su ruta de escape a bordo de un automóvil Ford Focus rojo.
Luego del reporte de emergencia, elementos policiacos de Jalacingo, Altotonga y Atzalan desplegaron un operativo en la región para tratar de ubicar a los responsables. No obstante, hasta el cierre de esta información no se reportaban personas detenidas por estos hechos.
Aunque el asalto no dejó personas lesionadas, el episodio reavivó la preocupación de quienes diariamente utilizan esta importante vía de comunicación entre la región montañosa central de Veracruz y el vecino estado de Puebla. Para muchos usuarios, la sensación de inseguridad persiste ante la frecuencia con la que se reportan robos y actos delictivos en carreteras del estado.
El caso también volvió a poner sobre la mesa los desafíos que enfrentan las autoridades para garantizar la seguridad de los viajeros en rutas federales, donde cientos de personas se desplazan diariamente por motivos laborales, educativos, comerciales y familiares.
Mientras las investigaciones continúan, los pasajeros afectados esperan que el hecho no quede como una estadística más y que los responsables sean identificados, detenidos y llevados ante la justicia.

