Diócesis de Orizaba exhorta a vivir el Mundial con responsabilidad, respeto y espíritu de convivencia
- Hizo un llamado a la población para que las celebraciones deportivas se desarrollen en un ambiente de paz, respeto y responsabilidad.

Miguel Romanillos
#Orizaba
Ante la expectativa y el entusiasmo que genera la participación de la Selección Mexicana en la Copa del Mundo, la Diócesis de Orizaba hizo un llamado a la población para que las celebraciones deportivas se desarrollen en un ambiente de paz, respeto y responsabilidad, evitando cualquier conducta que pueda derivar en hechos de violencia o afectaciones a terceros.
El vocero de la Diócesis de Orizaba, Helkyn Enríquez Báez, señaló que el futbol tiene la capacidad de reunir a familias, amigos y comunidades enteras en torno a un mismo sentimiento de identidad y alegría; sin embargo, advirtió que esa emoción no debe transformarse en fanatismo ni convertirse en un pretexto para cometer actos de vandalismo, alterar el orden público o poner en riesgo la integridad de las personas.
El sacerdote respaldó el exhorto emitido por las autoridades municipales para que, en caso de triunfos de la Selección Mexicana, los festejos se realicen de manera ordenada y con pleno respeto a la convivencia ciudadana, privilegiando siempre la seguridad de quienes participan y de quienes deciden mantenerse al margen de las celebraciones.
Enríquez Báez destacó que es completamente válido expresar la emoción que despierta un evento deportivo de esta magnitud, pero recordó que toda manifestación de alegría debe mantenerse dentro de los límites de la prudencia y el respeto.
«Una cuestión es la euforia y otra muy distinta el fanatismo y la violencia», puntualizó el vocero diocesano, al señalar que el deporte debe ser un factor de unión entre las personas y nunca una causa de confrontación o agresión.
Asimismo, enfatizó que ninguna victoria deportiva justifica poner en riesgo la vida o la integridad física de otras personas, provocar accidentes, conducir bajo los efectos del alcohol o causar daños al patrimonio público y privado, acciones que, además de afectar a la comunidad, desvirtúan el verdadero sentido de la celebración.
El representante de la Iglesia Católica también pidió sensibilidad hacia quienes no comparten la afición por el futbol o simplemente prefieren no participar en los festejos. Recordó que el respeto a las diferencias y a la tranquilidad de los demás es un principio fundamental para construir una sociedad más armoniosa.
Añadió que las expresiones de alegría deben promover valores como la solidaridad, el respeto y la fraternidad, evitando cualquier comportamiento que altere la paz social o genere conflictos innecesarios.
Finalmente, Helkyn Enríquez Báez confió en que la afición mexicana demostrará madurez y civismo durante la justa mundialista, privilegiando celebraciones responsables que permitan disfrutar del futbol como una auténtica fiesta deportiva, donde prevalezcan la convivencia familiar, el respeto por los demás y la cultura de la paz.

