Alumna UV propone mirada filosófica para comprender la depresión

  • El trabajo, realizado en la Maestría en Salud, Arte y Comunidad, busca superar enfoques centrados en la patologización.

Grecia Berenice Nieto plantea una lectura sustentada en el materialismo filosófico, el bienestar psicológico y la práctica artística.

#Xalapa

La depresión puede analizarse desde una perspectiva distinta a los enfoques tradicionales que la reducen al diagnóstico clínico o a la enfermedad, de ahí que Grecia Berenice Nieto Delgado, estudiante de la Maestría en Salud, Arte y Comunidad (MISAC) de la Universidad Veracruzana (UV), desarrolla un proyecto de investigación que propone una lectura sustentada en el materialismo filosófico, el bienestar psicológico y la práctica artística.

La universitaria compartió que esta investigación da continuidad al trabajo realizado en la Licenciatura en Filosofía, con especialidad en Filosofía de la Psicología, y su interés surgió al observar el incremento de casos de depresión y las dificultades que enfrentan las personas para acceder a atención psicológica, por ello explora nuevas formas de comprender este fenómeno.

Su trabajo retoma los planteamientos del materialismo filosófico para cuestionar la manera en que tradicionalmente se abordan los problemas psicológicos; desde esta perspectiva busca dejar de nombrar a las personas únicamente a partir de categorías como “enfermo”, “anormal” o “patológico”, para analizar su experiencia dentro de un contexto antropológico, social y cultural más amplio.

Como parte de este enfoque, la investigación incorpora la propuesta del Operacionalismo Materialista Contextual (OMC), desarrollada por el investigador José Arturo Herrera Melo, que adapta conceptos del materialismo filosófico al campo de la psicología, con el propósito de construir nuevas herramientas para comprender el comportamiento humano desde su contexto de vida.

Uno de los conceptos centrales del estudio es desmoralización, entendido como la pérdida de referentes comunitarios, normas y vínculos que dan sentido a la vida cotidiana. De acuerdo con Grecia Berenice Nieto, cuando las personas pierden esos puntos de apoyo —como la familia, la comunidad o los grupos de pertenencia— pueden comenzar a experimentar diversos conflictos psicológicos que desde otros enfoques suelen interpretarse únicamente como patologías.

El proyecto también retoma la noción de individuo flotante, usada para describir a personas que carecen de un arraigo sólido a su propio contexto y terminan orientando sus expectativas a modelos externos, frecuentemente influenciados por el consumo, las redes sociales o ideales ajenos a su realidad; esta falta de vínculo favorece procesos de comparación constante y desajuste respecto de su propia historia y condiciones de vida, explicó.

Desde esta perspectiva, Nieto Delgado plantea que la depresión puede entenderse como un fenómeno cuya manifestación varía según la experiencia de cada persona y el contexto desde el cual es observada, por lo que propone analizarla considerando la biografía del individuo, los campos comportamentales, el estilo de vida y el contexto socio-cultural que intervienen en su desarrollo.

Para llevar estos planteamientos al ámbito práctico, la universitaria realizó una intervención comunitaria en un centro de rehabilitación para personas con problemas de adicciones. Aunque los participantes no contaban necesariamente con un diagnóstico de depresión, compartían condiciones como la desmoralización, la pérdida de vínculos y diversas experiencias de sufrimiento psicológico que permitieron trabajar con la propuesta teórica desarrollada en la investigación.

El taller se estructuró en distintas etapas. Inicialmente se presentaron los conceptos del OMC para que los participantes conocieran los fundamentos del proyecto y se reconocieran como actores del proceso. Después, realizaron actividades orientadas a identificar aspectos de su biografía, recursos personales, campos comportamentales y estilos de vida.

La dimensión artística constituyó un componente fundamental de la intervención, ya que después de realizar ejercicios de dibujo los participantes elaboraron una pintura en acrílico mediante la cual representaron —de manera libre— elementos de su historia personal, identidad y experiencias de vida. El proceso contó con el acompañamiento del artista plástico Alexis Solís Murcia, también estudiante de la maestría, quien brindó asesoría técnica durante el desarrollo de las obras.

La intervención concluyó con la actividad “Árbol de la vida”, en la que reflexionaron sobre sus aprendizajes, valores, habilidades, creencias y proyectos futuros. La joven investigadora articuló este ejercicio con los conceptos del OMC para favorecer que cada persona reconociera su contexto de origen, su situación presente y las posibilidades de construir nuevas trayectorias de vida.

Entre los hallazgos preliminares, Grecia Nieto Delgado observó que a partir de este enfoque los participantes lograron identificar con mayor claridad los recursos personales y sociales con los que cuentan; reflexionaron sobre la importancia de mantener diferenciados los distintos ámbitos de su vida —familiar, laboral, escolar y de ocio—, y recuperaron recuerdos, intereses y proyectos que permanecían relegados por sus experiencias de consumo.

Subrayó que este enfoque busca contribuir al bienestar psicológico mediante una comprensión contextual de las personas, privilegiando sus capacidades, vínculos y posibilidades de transformación antes que su clasificación a partir de diagnósticos.

En ese sentido, consideró que la articulación entre filosofía, psicología y práctica artística abre nuevas posibilidades para acompañar procesos de reconstrucción personal desde una perspectiva más amplia e integral.