Vandalismo pone en riesgo sitios naturales del Pico de Orizaba

  • Uno de los problemas más evidentes es la aparición de pintas y grafitis en cuevas y cavernas de la montaña, espacios que forman parte del patrimonio natural de la región.

Miguel Romanillos 

#Orizaba

La creciente afluencia de visitantes al Pico de Orizaba comienza a generar preocupación entre los grupos de montañismo, no solo por la falta de preparación de algunos excursionistas, sino por las afectaciones que determinadas prácticas están provocando en sitios naturales de difícil recuperación.

César Silva Reyes, integrante de los Grupos Unidos de Montañismo del Valle de Río Blanco, advirtió que uno de los problemas más evidentes es la aparición de pintas y grafitis en cuevas y cavernas de la montaña, espacios que forman parte del patrimonio natural de la región.

De acuerdo con el montañista, la difusión de estos lugares a través de redes sociales ha incrementado el interés por conocerlos, pero también ha llevado hasta ellos a personas que desconocen las condiciones del terreno y, en algunos casos, carecen de una verdadera cultura de conservación.

Ante esta situación, algunos grupos han optado por ser más reservados con la publicación de fotografías, rutas y ubicaciones de determinados sitios, pues existe preocupación de que una exposición excesiva provoque una llegada masiva de visitantes y acelere su deterioro.

Silva Reyes señaló que el problema no se limita a las pintas. La presencia de basura, el ingreso desordenado y otras actividades recreativas realizadas sin considerar las características del entorno también representan riesgos para la conservación de estos espacios.

Frente a este panorama, los grupos organizados de montañismo han reforzado entre sus integrantes la importancia de recorrer la montaña bajo principios de respeto ambiental, procurando que cada expedición deje el menor impacto posible.

El llamado, dijo, no es a cerrar el acceso a estos lugares, sino a promover un turismo responsable, en el que conocer la riqueza natural del Pico de Orizaba no signifique modificarla.

Las cuevas y cavernas, destacó, no deben convertirse en lienzos, sitios para dejar nombres o espacios donde se alteren las formaciones naturales. Son lugares que han permanecido durante generaciones y que deben mantenerse en las mejores condiciones posibles.

El representante de los montañistas consideró que el reto será encontrar un equilibrio entre la promoción turística y la protección de los sitios de mayor fragilidad, especialmente aquellos que comienzan a ganar popularidad en plataformas digitales.

Finalmente, Silva Reyes hizo un llamado a quienes visitan la montaña a asumir que cada recorrido implica una responsabilidad: no pintar, no destruir, no dejar basura y no alterar los espacios naturales, para que las futuras generaciones también puedan conocer y disfrutar el patrimonio de las Altas Montañas.