Comerciantes de Nogales denuncian presunto intento de desalojo y exigen respeto a sus derechos

  • Señalan que personal del Ayuntamiento les habría comunicado de manera verbal la intención de retirarlos de sus espacios; piden una actuación apegada a la ley y apertura al diálogo

#Nogales

Comerciantes establecidos en esta ciudad hicieron público su rechazo ante lo que califican como un presunto intento de desalojo comunicado únicamente de manera verbal por personal del Ayuntamiento de Nogales, sin que, aseguran, hasta el momento hayan recibido una notificación formal que precise las causas, fundamentos y procedimiento de dicha determinación.

A través de mensajes colocados en su establecimiento, los comerciantes manifestaron su preocupación ante la posibilidad de perder el espacio del que dependen para desarrollar su actividad económica y sostener a sus familias. En uno de los escritos expuestos públicamente señalan: “¡Basta de abuso de autoridad! Como ciudadanos hacemos públicamente que pretenden desalojarnos de nuestro negocio”.

Los inconformes sostienen que han buscado establecer comunicación con las autoridades para encontrar una alternativa y evitar un conflicto; sin embargo, aseguran que no se han generado acuerdos que les permitan conocer con claridad la situación jurídica de sus espacios.

Más allá de la inconformidad, los comerciantes plantean que cualquier determinación de la autoridad debe sujetarse estrictamente al marco jurídico. El artículo 16 de la Constitución establece que nadie puede ser molestado en sus bienes o posesiones sino mediante un mandamiento escrito de autoridad competente que funde y motive la causa legal del procedimiento. Asimismo, el artículo 14 constitucional contempla el respeto a las formalidades esenciales del procedimiento cuando se afectan derechos.

Por ello, los comerciantes aseguran que no se oponen al cumplimiento de la ley, sino que exigen que cualquier actuación de la autoridad se realice mediante los procedimientos correspondientes, con claridad sobre las causas que la originan y garantizando su derecho a ser escuchados.

En otra de las cartulinas colocadas en el lugar se cuestiona la ausencia de una causa y orden formal que justifique la colocación de cintas amarillas, mientras que otro de los mensajes señala que el negocio y el trabajo de quienes ahí laboran “merecen respeto”.

Los afectados también hicieron público que cuentan con 17 años de actividad laboral en el lugar, argumento con el que buscan dejar constancia de la importancia que representa este espacio para su fuente de ingresos.

Finalmente, reiteraron su disposición para privilegiar el diálogo con el Ayuntamiento, pero advirtieron que también harán valer por las vías correspondientes su derecho al trabajo, a ser escuchados y a recibir un trato conforme a la legislación.

«El llamado, dijeron, no es a estar por encima de la ley, sino a que la propia autoridad también actúe dentro de ella.»