IMSS alerta por hepatitis C, una infección silenciosa que puede causar cirrosis

“La hepatitis C puede presentarse de manera silenciosa, ya que muchas personas no manifiestan síntomas después del contagio. Sin embargo, cuando se vuelve crónica puede ocasionar daño progresivo del hígado, cirrosis e incluso cáncer hepático
#Martínez de la Torre
El Instituto Mexicano del Seguro Social lanzó un llamado a la población para prevenir y detectar a tiempo la hepatitis C, una infección viral que afecta al hígado y que en la mayoría de los casos no presenta síntomas hasta que el daño ya es avanzado.
“La hepatitis C puede presentarse de manera silenciosa, ya que muchas personas no manifiestan síntomas después del contagio. Sin embargo, cuando se vuelve crónica puede ocasionar daño progresivo del hígado, cirrosis e incluso cáncer hepático e acuerdo con el IMSS, la detección oportuna es fundamental para evitar complicaciones graves, ya que la enfermedad puede evolucionar a daño hepático progresivo.
La doctora Diana Angélica Gómez Durán, encargada del área de Salud Reproductiva y Planificación Familiar de la Unidad de Medicina Familiar No. 66 advirtió que se trata de una enfermedad silenciosa.
La hepatitis C puede presentarse de manera silenciosa, ya que muchas personas no manifiestan síntomas después del contagio. Sin embargo, cuando se vuelve crónica puede ocasionar daño progresivo del hígado, cirrosis e incluso cáncer hepático”, explicó.
El virus se transmite principalmente por contacto con sangre infectada. Entre los factores de riesgo más comunes están compartir agujas o jeringas, someterse a procedimientos sin medidas adecuadas de seguridad, y realizarse tatuajes o perforaciones con material no esterilizado. En determinadas circunstancias, también puede transmitirse por contacto sexual con sangre.
La especialista detalló que la infección se detecta mediante una prueba de anticuerpos contra el virus. En caso de resultar positiva, se realiza un segundo estudio para confirmar si existe una infección activa.
El IMSS cuenta con pruebas rápidas, gratuitas y confidenciales para la detección de hepatitis B y C en sus unidades médicas.
Actualmente no existe una vacuna contra la hepatitis C, por lo que la prevención depende de evitar el contacto con sangre contaminada.
Las medidas recomendadas son no compartir agujas, jeringas, rastrillos o cepillos dentales, verificar que se utilice material estéril y desechable en tatuajes y perforaciones, y utilizar preservativo durante las relaciones sexuales.
A diferencia de lo que ocurría hace años, la enfermedad sí tiene cura. Puede tratarse con antivirales de acción directa, por lo que un diagnóstico temprano permite iniciar el tratamiento y evitar daños irreversibles en el hígado.

