Alta dirección universitaria exige visión, ética y trabajo colectivo: Rector
- La transparencia y la rendición de cuentas son principios fundamentales de su administración, afirmó.

El Dr. Martín Aguilar Sánchez, impartió la conferencia “Alta dirección en el entorno universitario” en el IIESCA.
#Xalapa
El Rector de la Universidad Veracruzana (UV), Dr. Martín Aguilar Sánchez, impartió la conferencia “Alta dirección en el entorno universitario: reflexiones desde la experiencia institucional”, dirigida a las y los estudiantes del Doctorado en Alta Dirección de Organizaciones y de la Maestría en Administración del Instituto de Investigaciones y Estudios Superiores de las Ciencias Administrativas (IIESCA).
En atención a la petición hecha por docentes de esta entidad académica, el Dr. Aguilar Sánchez abordó este tema y ofreció un panorama general sobre su función dentro de la estructura universitaria, las dimensiones y desafíos actuales de la máxima casa de estudios del estado, subrayando que la UV es una de las universidades con mayor desconcentración territorial en el país, con presencia en cinco regiones y cinco sedes de la Universidad Veracruzana Intercultural (UV-Intercultural), lo que la hace ser más compleja.
Recordó que actualmente la institución atiende a más de 96 mil estudiantes en modalidades de educación formal y no formal, además de contar con 11 mil 973 trabajadores y 344 dependencias distribuidas en todo el estado.
El Rector destacó que uno de los ejes estratégicos de su administración ha sido el crecimiento gradual y responsable de la matrícula, en consonancia con las políticas nacionales de ampliación del acceso a la educación superior.
“Nosotros pensamos que la Universidad puede crecer más y hemos estado creciendo, sobre todo hacia aquellos lugares que requieren el acceso a la universidad para los y las jóvenes. Hicimos un estudio estratégico de cómo incrementar la matrícula con nuestros propios recursos, llegamos a 3 mil 400 estudiantes”, expresó.
Asimismo, enfatizó que la presencia regional de la UV representa no solo una inversión educativa, sino también un ahorro significativo para las familias, al evitar el traslado de estudiantes a otras ciudades, fortaleciendo así el desarrollo social y económico de las comunidades.
Al abordar los elementos fundamentales de alta dirección en universidades públicas, Aguilar Sánchez subrayó la importancia de la visión estratégica, la toma de decisiones informada, la ética y la responsabilidad social.
Recordó que su programa de trabajo se adelantó a los planteamientos de la Ley General de Educación Superior y se estructuró en torno a dos ejes prioritarios: derechos humanos y sustentabilidad, los cuales continúan vigentes en su segundo periodo como Rector.
En ese sentido, explicó que incorporar el enfoque de derechos humanos permitió visibilizar problemáticas con el propósito de mejorar el ambiente universitario y fortalecer la calidad académica. En cuanto a la sustentabilidad, destacó que la universidad debe asumir un papel activo frente a la emergencia climática, promoviendo cambios culturales y prácticas responsables.
El Dr. Aguilar Sánchez señaló que dirigir una universidad pública implica enfrentar desafíos permanentes, tanto internos como externos, desde la simplificación administrativa hasta la gestión presupuestal y la atención de emergencias.
Como ejemplo, relató la respuesta institucional ante la contingencia por inundaciones en la región Poza Rica – Tuxpan, donde se implementó un Plan de acción emergente para atender a la comunidad estudiantil afectada, que evidenció la importancia del trabajo en equipo, la toma de decisiones oportuna y la colaboración interinstitucional.
En este sentido, destacó que la transparencia y la rendición de cuentas son principios fundamentales de su administración, asegurando que el presupuesto universitario se destina prioritariamente a estudiantes y personal académico.
En la parte final de su conferencia, el Rector de la UV reflexionó sobre los desafíos globales que impactan a las universidades públicas, como la reconfiguración geopolítica mundial, las transformaciones económicas y el avance acelerado de la inteligencia artificial.
De tal manera, señaló que la tecnología debe asumirse como una herramienta que fortalezca el análisis y la reflexión crítica, sin sustituir la capacidad humana de pensar y crear conocimiento.
Finalmente, reiteró que la excelencia académica debe entenderse en términos cualitativos e integrales, vinculada a la formación humanista, el compromiso social y la defensa de la autonomía universitaria.



