Descubren los tesoros de dos mundos; revelan hallazgo en el Monte de Piedad

  • Arqueólogos del INAH encuentran restos del Palacio de Axayácatl y una casa construida por orden de Hernán Cortés.

Descubren los tesoros de dos mundos; revelan hallazgo en el Monte de Piedad

Arqueólogos del INAH encuentran restos del Palacio de Axayácatl y una casa construida por orden de Hernán Cortés

CIUDAD DE MÉXICO.

Arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) revelaron el hallazgo de los vestigios correspondientes al Palacio de Axayácatl, quien fuera padre de Moctezuma Xocoyotzin y gobernante de Tenochtitlan entre 1469 y 1481, así como los restos de una casa construida por orden de Hernán Cortés (1521-1620), donde estableció el primer gobierno provisional de México, ubicados bajo el edificio matriz del Nacional Monte de Piedad (NMP), en el Centro Histórico de la Ciudad de México.

Las exploraciones también revelaron el hallazgo de un tianquiztli, también conocido como Glifo de Chalco, el relieve de una serpiente emplumada y de un tocado de plumas, así como restos de cerámica y fragmentos dispersos de un panel destruido que perteneció a Axayácatl.

De ambos espacios fueron revelados ayer los primeros vestigios, aunque ya se tenía conocimiento de su ubicación, con base en los manuscritos y testimonios de fray Diego Durán, fray Bernardino de Sahagún, así como de Hernán Cortés y Bernal Díaz del Castillo, dijo a Excélsior Raúl Barrera, titular del Programa de Arqueología Urbana (PAU) e investigador de la Dirección de Salvamento Arqueológico del INAH.

Axayácatl gobernó Tenochtitlan entre 1469 y 1481 y ahí construyó sus casas, donde se encuentra actualmente la casa matriz del NMP. Este edificio histórico se encuentra ubicado entre las calles de 5 de Mayo y Monte de Piedad”, detalló.

Reconoció que las dimensiones originales de los aposentos de Axayáctal eran mayores, a lo que hoy se puede ver, ya que llegaba hasta la calle Madero.

Pero cuando llegó Hernán Cortés a Tenochtitlan, el 8 de noviembre de 1519, entró por lo que hoy conocemos como avenida Pino Suárez y su continuación con Tlalpan, donde tuvo su primer encuentro con los mexicas, acompañado de miles de indígenas que querían liberarse del sometimiento.

Moctezuma los acompañó y hospedó en dicho palacio, también conocido como las Casas Viejas de Axayácatl. “Ahí se hospedaron los españoles, se acuartelaron, pusieron vigilantes y empezaron a hacer recorridos para conocer el Templo Mayor; hubo un reconocimiento estratégico de cómo iban a invadir Tenochtitlan”, explicó Barrera.

Finalmente, tomaron prisioneros a Moctezuma, a Cuitláhuac y a los tlatoanis de Tlatelolco y Texcoco, los mantuvieron cautivos en ese mismo palacio, y, al parecer, el 29 de junio de 1520 fue asesinado ahí Moctezuma Xocoyotzin, junto con otros nobles. Después vendrá La Noche Triste y la huida de los invasores españoles”, abundó el arqueólogo.

Con la caída de Tenochtitlan Cortés decidió que la nueva ciudad sería fundada en el corazón de Tenochtitlan y vino la destrucción de edificios, palacios, templos, dioses; y con sus mismos materiales se construyó la nueva ciudad.

El Palacio de Axayácatl fue destruido y ocupado por Cortés, donde ordenó construir sus casas. Ahí vivió, mantuvo un gobierno incipiente en 1525 y estableció lo que algunos han llamado el primer gobierno provisional, así como el marquesado del Valle de Oaxaca, hacia 1529”.

GLIFO Y CERÁMICA

Durante las excavaciones iniciadas en 2017 como parte del PAU, Barrera destacó el hallazgo de los pisos, construidos con lajas de basalto y de muros derruidos que hoy son evidencia de la destrucción del palacio y de los restos de la casa de Hernán Cortés, que consiste en un cuarto de cinco metros de largo por cuatro de ancho, por lo que, a nivel funcional, la distribución actual del Monte de Piedad es similar a lo que diseñó Cortés.

Raúl Barrera detalló que en la esquina sureste del NMP también se encontró el relieve de una serpiente emplumada, de una representación de un tocado de plumas que debieron formar parte de un panel en el Palacio de Axayácatl, por lo que consideran que deben existir más fragmentos dispersos en los rellenos del edificio.

Otro hallazgo fue la ubicación del patio de la casa de Cortés, que tenía un pórtico y su desplante de columnas. “Así que estos hallazgos son sumamente importantes porque nos dan mayor información sobre el palacio. Sin embargo, aún no conocemos las dimensiones exactas y su forma original.

¿Hubo más hallazgos en estas exploraciones?; se le preguntó. “También encontramos restos de cerámica y una representación de un tianquiztli, que también es reconocido como el Glifo de Chalco, que es la representación del mercado. Digamos que esta escultura fue transformada y reutilizada”.

¿Colocarán alguna ventana arqueológica en este sitio? “Eso aún no se ha determinado, pero hay mucho interés, aunque seguimos en proceso de trabajo. Hay buenas intenciones tanto por parte de los propietarios del NMP, pero no se puede definir todavía hasta la conclusión de los trabajos y cuando hagamos nuestras recomendaciones. Desde luego, los vestigios valen la pena bastante porque son valiosos, pero esperemos que se den las condiciones”.

¿Qué tipo de cerámica hallaron? “Cerámica de los tipos Azteca III (anaranjado monocromo y negro sobre anaranjado), que son cerámicas aztecas del posclásico tardío y también loza Texcoco, que es un material bruñido, así como cerámica de la época virreinal con aspecto vidriado”.

¿Qué incógnitas quedan aún sobre este palacio? “Todavía no podemos tener una configuración arquitectónica del edificio. Es complicado tener un panorama completo porque estamos limitados en las excavaciones, es decir, no podemos ampliarnos mucho por los riesgos que esto implica, ya que podríamos afectar el edificio histórico”.

¿En qué otros proyectos trabaja el PAU? “Trabajamos con el tzompantli (hallado en 2017) que en un futuro podría ser expuesto al público; y también en la investigación del templo de Ehécatl que, en su momento, también podrá ser visitado”.