Vicente Guerrero, las cicatrices de un prócer

  • Una exposición de Memórica revisa el legado y la iconografía del primer presidente afrodescendiente de México, a 190 años de su muerte.

CIUDAD DE MÉXICO.

La escultura de un Vicente Guerrero altivo, gallardo, que se encuentra de pie con la mano izquierda en el corazón y la derecha portando una espada, vestido con su traje de militar y una túnica que evoca a los héroes griegos.

Esta obra, de la Academia de San Carlos, es una de las imágenes que integran la exposición Vicente Guerrero, 190 años de su legado, confeccionada por nueve historiadores, que el repositorio digital Memórica (https://memoricamexico.gob.mx) presentará el próximo 14 de febrero.

Además de documentos históricos, como las actas de abolición de la esclavitud, el Plan de Iguala y las actas de la consumación de la Independencia, esta muestra revisa la representación iconográfica de este político y militar considerado el último insurgente y el primer presidente afrodescendiente del país, detalla Álvaro Rodríguez Luévano en entrevista con Excélsior.

El curador del proyecto aclara que esta no es una exposición tradicional que responda a la historia de bronce. “La pensé más como un legado cultural e histórico que tiene que ver con la pictórica, con su retrato, y con la forma como no sólo los gobiernos en turno se han apropiado del caudillo, sino cómo la gente lo ha reinterpretado y se lo ha apropiado”.

La escultura que evoca a un héroe griego ejemplifican la diversidad.

Vicente Ramón Guerrero Saldaña, quien nació en Tixtla (Guerrero) el 9 de agosto de 1782 y fue fusilado en Cuilapam (Oaxaca) el 14 de febrero de 1831, fue uno de los jefes de la insurgencia de la guerra de Independencia de México, explica el doctor en Historia por el Instituto Mora.

Tras varios enfrentamientos en los que no lo pudo vencer, Agustín de Iturbide le propuso a Guerrero una alianza por la Independencia en el conocido “Abrazo de Acatempan”; éste aceptó y el 24 de febrero de 1821 se promulgó el Plan de Iguala, con el que se unieron los ejércitos insurgente y realista formando el Ejército Trigarante, que entró a la Ciudad de México el 27 de septiembre de ese año, consumándose así la Independencia mexicana.

Guerrero fue miembro del Supremo Poder Ejecutivo (1823-1824), ministro de Guerra y Marina (1828) y ocupó la presidencia de México del 1 de abril al 17 de diciembre de 1829. Y, por decreto del 16 de noviembre de 1833, fue declarado Benemérito de la Patria, y en 1849 se creó, en su honor, el estado de Guerrero.

A pesar de la dimensión de este prócer, su legado es poco conocido, admite Álvaro Rodríguez, e incluso se desconoce cómo, por el color de su piel, fue defenestrado y traicionado por las élites políticas, por lo que su mandato duró sólo ocho meses y medio.

Por este motivo, en el marco de su 190 aniversario luctuoso, esta exposición virtual presenta en tres salas cómo ha sido representado este héroe en pinturas, esculturas, murales, litografías, pequeñas ceras esculpidas, bustos, medallones, calendarios o cromos, monedas, billetes y hasta timbres postales.

Guerrero se vuelve una especie de relicario, de talismán. Tenía un origen rural, conocía el paisaje, las serranías del estado. Era un hombre ágil, activo e inteligente, por eso escaló los grados más importantes de dirección militar”, afirma el catedrático de la Escuela Nacional de Antropología e Historia.

Lo estamos recordando en el contexto de su tiempo, como persona afrodescendiente que transitó en una carrera militar y política. Fue denostado por las élites. Si uno lee las crónicas de la época, puede conocer las frases terribles de denostación. Él salvó su figura por su carácter, tomaba riesgos, no se echaba para atrás en las batallas. Fue un hombre que llevaba las heridas en el cuerpo, como cicatrices”, añade.

Entre las piezas de la muestra destacan un cromo de Jesús Helguera, en el que se observa a un Guerrero joven y enamorado, de tez blanca, abrazando a una mujer en medio de una batalla; una moneda de plata de cinco pesos, con su rostro de perfil, acuñada en 1971; y una tarjeta postal que recrea a su padre arrodillado, pidiéndole que acepte el indulto español, y él pronuncia la legendaria frase: “Mi Patria es primero”.

En la exposición participan investigadoras como María Luisa Velázquez, María Dolores Ballesteros, Graciela Flores, Leticia Rodríguez, María José Esparza, Itzel Rodríguez, Citlali Salazar y Danivia Calderón.

Fotos: Cortesía Mediateca INAH, Calendarios Landin, SEPOMEX y Casa de Moneda

UN FORO COMPLEMENTARIO

Con el propósito de analizar tanto la relevancia de Vicente Guerrero en la consumación de la Independencia nacional como la participación de los pueblos afrodescendientes en este proceso histórico, el 10 de febrero, a las 17:00 horas, se llevará a cabo el foro virtual Afrodescendientes en la guerra de Independencia, en el marco del 190 aniversario luctuoso del insurgente.

Organizado por el Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México, en colaboración con la Coordinación de Memoria Histórica y Cultural de México, en el encuentro académico participarán los historiadores Jesús Hernández Jaimes, Dolores Ballesteros, Gabriela Iturralde y María Elisa Velázquez, moderados por Gabriela Pulido.

Se abordarán cuatro ejes temáticos: la participación de pueblos afrodescendientes en el proceso de independencia, Guerrero y la consumación de la independencia, Guerrero y la abolición de la esclavitud y la importancia de los pueblos afrodescendientes en la historia nacional y sus problemáticas actuales, detalla el INEHRM.