¡SHSSS!

Musa Peregrina

Y ahí va mi vida desbocada como caballo fuera de la manada, rumbo a la cima de la montaña, ahí donde se prohíben las palabras, donde nadie es nada, sólo letras solitarias.

En esa montaña donde la brisa  borra el color de la vida diaria y regresa el color de la piel de mi alma, natural, dónde el silencio me lleva a la libertad.

Aunque para llegar, hay que seguir el camino no trazado, pasar por pantanos del mal y crítica social, a fin de cuentas todos tenemos ese mismo sueño, el de la eterna felicidad, de tener poder de callar bocas, de esas que hablan por hablar.