Cuotas escolares; entre la prohibición y las necesidades de cada plantel

  • El profesor Ramón Tepole González, quien consideró necesario diferenciar entre los cobros que pudiera establecer un plantel y las cooperaciones que los propios padres de familia acuerdan mediante sus organizaciones.

Alfonso Gutiérrez 

#Orizaba

La decisión de cancelar las cuotas de inscripción en las escuelas podría generar más dudas que certezas entre las familias si no se explica con claridad qué está prohibido y qué aportaciones pueden seguir realizándose de manera voluntaria.

Así lo señaló el profesor Ramón Tepole González, quien consideró necesario diferenciar entre los cobros que pudiera establecer un plantel y las cooperaciones que los propios padres de familia acuerdan mediante sus organizaciones.

Explicó que los docentes y directivos no tienen facultades para imponer cuotas escolares. Sin embargo, en distintos planteles son las asociaciones de madres y padres de familia las que, a través de asambleas, determinan si realizan alguna aportación para atender necesidades específicas de la escuela.

“Más que cobros, son acuerdos que se hacen en asamblea”, puntualizó el docente.

Tepole González advirtió que el anuncio sobre la eliminación de las cuotas de inscripción puede ser interpretado de manera generalizada por algunas familias, al grado de considerar que cualquier tipo de cooperación está prohibida, incluso cuando se trate de aportaciones voluntarias previamente acordadas por la comunidad escolar.

El problema, dijo, radica en que existen planteles donde esas contribuciones han permitido cubrir necesidades que no siempre pueden atenderse de manera inmediata, por lo que la falta de claridad podría provocar dificultades para el mantenimiento y funcionamiento cotidiano de algunas escuelas.

Ante este escenario, consideró indispensable que las autoridades educativas expliquen de manera precisa los alcances de la medida y establezcan una diferencia clara entre una cuota obligatoria y una aportación voluntaria acordada por los padres de familia.

El profesor subrayó que las condiciones no son iguales en todas las escuelas y que cualquier disposición debe tomar en cuenta esa diversidad para evitar interpretaciones que terminen generando confrontaciones entre padres de familia, docentes y autoridades.

Más que eliminar la participación de las familias, sostuvo, se requiere establecer reglas claras para que nadie sea obligado a pagar, pero tampoco se genere confusión sobre los mecanismos mediante los cuales las comunidades escolares pueden organizarse para atender sus propias necesidades.