Incumplimientos y adeudos desatan protesta estatal en la UPAV; docentes acusan abandono institucional

  • Durante los últimos días, comunidades universitarias de las regiones centro, norte y sur del estado se han manifestado de manera pacífica en municipios como Córdoba, Orizaba, Río Blanco, Tezonapa, Omealca, Cuitláhuac, Veracruz, Jáltipan, Coatzacoalcos, Poza Rica, Álamo y Nautla.

Miguel Romanillos 

#AltasMontañas

Lo que comenzó como una exigencia por el pago de salarios atrasados se ha convertido en un movimiento estatal que exhibe el descontento de miles de docentes y estudiantes de la Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV), quienes acusan a las autoridades de incumplir compromisos, prolongar la incertidumbre laboral y poner en riesgo la estabilidad de la institución.

Durante los últimos días, comunidades universitarias de las regiones centro, norte y sur del estado se han manifestado de manera pacífica en municipios como Córdoba, Orizaba, Río Blanco, Tezonapa, Omealca, Cuitláhuac, Veracruz, Jáltipan, Coatzacoalcos, Poza Rica, Álamo y Nautla, entre otros, en una movilización que, aseguran, refleja el malestar generalizado que existe dentro de la universidad.

El Movimiento Estatal de la UPAV sostiene que más de cinco mil docentes enfrentan adeudos que, en algunos casos, se arrastran desde 2025, además de afectaciones económicas derivadas de la aplicación del Impuesto Sobre la Renta (ISR), cuya implementación —afirman— contradice los acuerdos alcanzados previamente con las autoridades y reduce aún más ingresos que califican como insuficientes.

Los inconformes también cuestionan la falta de cumplimiento de los anuncios oficiales. Señalan que, pese a que se informó públicamente que los pagos comenzarían el 19 de junio y posteriormente se aseguró que la dispersión alcanzaría a todas las sedes, únicamente una minoría de trabajadores recibió los recursos, mientras miles continúan sin recibir el pago correspondiente.

A esta inconformidad se suma el respaldo de más de 50 mil estudiantes, quienes, de acuerdo con el movimiento, consideran que la precariedad laboral del personal docente compromete la continuidad y la calidad de la educación que reciben.

Los manifestantes sostienen que la incorporación de la UPAV a la administración del Gobierno del Estado generó expectativas de fortalecimiento institucional; sin embargo, afirman que la realidad ha sido distinta, pues persisten los retrasos en los pagos, la incertidumbre administrativa y una disminución en los ingresos del personal académico.

Frente a este panorama, el Movimiento Estatal de la UPAV hizo un llamado al Gobierno del Estado y a las autoridades educativas y financieras para dejar de postergar soluciones y atender un conflicto que, advierten, ya no afecta únicamente a los trabajadores, sino a toda la comunidad universitaria.

Mientras no exista una respuesta concreta y se cumplan los compromisos asumidos, las movilizaciones continuarán como una medida de presión para exigir el respeto a los derechos laborales de quienes, pese a las dificultades, mantienen en funcionamiento a una de las instituciones educativas con mayor presencia en Veracruz.