Antes de imponer prohibiciones se deben tener mesas de trabajo con todos los sectores que serían afectados: Omar Miranda

  • Sobre la posibilidad de que en Veracruz se replique lo que en Oaxaca, significaría una forma de debilitar las ventas; en Veracruz 85 mil comercios se verían afectados; es decir, 429 mil empleos se verían afectados en general entre productores, distribuidores, vendedores minoristas como la tienda de la esquina.

Xalapa

El líder y coordinador de la bancada panista en el Congreso de Veracruz, Omar Miranda Romero, advirtió que la obesidad infantil en México es un problema de salud púbica que se debe atacar de manera frontal.
“México es el mayor consumidor de productos ultra procesados como las bebidas, las frituras y demás comida chatarra y las tasas más alta de consumo están en los niños de edad preescolar y primaria”.
Señaló que un tercio de los niños en edad escolar tienen sobrepeso u obesidad, por lo cual en 2016 México declaró una emergencia epidemiológica debido a las altas tasas de diabetes y obesidad.
Sin embargo, dijo que hay un rechazo en el sector de minoristas, de abarroteros, panificadoras, sobre la posibilidad de que en Veracruz se replique lo que en Oaxaca porque significaría una forma de debilitar sus ventas.
Señaló que en Veracruz 85 mil comercios se verían afectados; es decir, 429 mil empleos se verían afectados en general entre productores, distribuidores, vendedores minoristas como la tienda de la esquina.
“Debe haber un diálogo clarísimo con el sector privado, antes de imponer prohibiciones se deben tener mesas de trabajo con todos los sectores que serían afectados para ver de qué manera se puede realizar sin afectación”.
Y es que consideró que aunque el tema de la salud pública es de los más importantes, el país y el estado está en un momento de pandemia en donde se han perdido empleos, según las cifras oficiales más de un millón 200 mil, y esta la ley debería tener un estudio claro de cómo afectar lo menos posible.
“El problema es que en el futuro nuestros niños afectarán el tema económica porque requerirían muchísima atención de parte del sector salud; los niños que hoy están alimentándose de esa manera, padecerán enfermedades como diabetes, hipertensión. Si los padres se los compran la prohibición no serviría es un tema de concientización de los padres”.