Xalapa vivió su Mundial con pasión y esperanza desde la Zona Fan
- El Tri dejó el alma en la cancha.
- La Capital veracruzana vivió cada minuto de esta histórica jornada con una intensidad que sólo el futbol es capaz de provocar.

En Xalapa, se demostró que el deporte une generaciones, familias y comunidades enteras.
#Xalapa
La noche en que México escribió la página más importante de su historia mundialista también fue la noche en que Xalapa se convirtió en un solo corazón. La Selección Mexicana cayó con la frente en alto ante Inglaterra en los octavos de final de la Copa Mundial FIFA 2026, pero dejó una huella imborrable en la afición y emuló la hazaña de hace 40 años: jugar los octavos de final de una Copa del Mundo.
La Capital veracruzana vivió cada minuto de esta histórica jornada con una intensidad que sólo el futbol es capaz de provocar. Desde varias horas antes del silbatazo inicial, el centro histórico comenzó a transformarse en una auténtica fiesta tricolor. Familias, grupos de amigos, niñas y niños portando la camiseta verde, sombreros, matracas, banderas y hasta disfraces de superhéroes se observaron poco a poco, aun bajo la lluvia.
En el Palacio Municipal, la Alcaldesa, Lic. Daniela Griego Ceballos, supervisaba desde antes de las 16:00 horas la logística y el operativo implementado en coordinación con el Gobierno del Estado. Acompañada por el Secretario del Ayuntamiento, Mtro. Víctor Hugo Meza Cruz y autoridades municipales, se apostó en la Zona Fan frente al Parque Juárez, saludó a las familias, convivió con la afición y compartió el entusiasmo de una ciudad que soñaba despierta con seguir haciendo historia.
El despliegue operativo encabezado por las Secretarías de Seguridad Pública y de Protección Civil estatal, con el respaldo del Ayuntamiento, permitió que cientos de personas disfrutaran de la transmisión en un ambiente de orden, seguridad y convivencia familiar. La expectativa crecía conforme avanzaban las horas y la Plaza Lerdo se teñía cada vez más de los colores patrios.
Y entonces llegó la hora cero… Se acabaron las especulaciones, las charlas técnicas, los pronósticos y las cábalas. En la cancha estaban México e Inglaterra disputándose el pase a los cuartos de final. En juego estaban el orgullo, el honor, la gloria y la posibilidad de seguir, de avanzar a una posición jamás lograda. Iniciaron los himnos nacionales, como era de esperarse, la piel se puso “chinita” de la emoción.
A las siete en punto de la noche, el silbatazo inicial desató la euforia. En la pantalla gigante aparecieron Harry Kane, Declan Rice, Jude Bellingham y Bukayo Saka. Del otro lado, los héroes mexicanos: Raúl Jiménez “El Lobo”, Gilberto Mora, el “Piojo” Alvarado, Julián Quiñones y un equipo dispuesto a dejar el alma en la cancha, sin duda así fue.

Los primeros minutos cardiacos. México mordió, presionó, peleó cada balón. Inglaterra apostó por la posesión, la paciencia y la precisión. Al minuto 15, la Zona Fan estuvo a punto de explotar. El “Piojo” Alvarado envió un centro preciso, Raúl se lanzó de palomita y cuando el grito de gol ya brotaba de miles de gargantas, apareció una extraordinaria atajada del arquero inglés para mantener el empate.
El Tri no retrocedió. Se animó, tocó, presionó. Romo lo intentó desde fuera del área, Lira neutralizó a las figuras inglesas y, por momentos, el Tricolor logró meter a Inglaterra en su propio campo. La ilusión crecía en Xalapa, donde cada recuperación era celebrada como un gol.
Pero las jugadas empezaron a salir mal para México. Al minuto 36, Declan Rice condujo el balón, Bukayo Saka encontró espacio y Jude Bellingham apareció para abrir el marcador. Apenas un minuto después, cuando México todavía intentaba recuperarse del golpe, el propio Bellingham volvió a castigar para colocar el 2-0.
El silencio se hizo presente por unos segundos en la Plaza Lerdo. Sin embargo, el espíritu mexicano no se quebró. Al 41, un balón detenido revivió la esperanza. Tras un rebote dentro del área, Julián Quiñones conectó una espectacular volea que terminó en el fondo de las redes. La Zona Fan explotó. Gritos, abrazos, lágrimas y banderas ondeando confirmaban que el Tri seguía vivo y que la fe permanecía intacta.
Antes del descanso llegaron nuevas emociones. Raúl tuvo el empate frente al arquero; después, “El Lobo” estuvo cerca con un cabezazo extraordinario y “El Cachorro” desperdició otra oportunidad que hizo llevarse las manos a la cabeza a miles de aficionados, México se paralizó, en la gran Atenas Veracruzana el ánimo decayó.
No obstante, el segundo tiempo comenzó con intensidad. Inglaterra volvió a tomar la iniciativa y un potente disparo estremeció el poste defendido por el arquero mexicano. Aunque el juego cambió radicalmente al minuto 54, cuando la Selección Inglesa se quedó con diez hombres tras una expulsión que desató la locura en la afición mexicana. Entonces la esperanza volvió a multiplicarse.
Sin embargo, apenas unos minutos después, un penal cobrado por Harry Kane puso el marcador 3-1 y volvió a complicar el panorama para el conjunto nacional. Aun así, México no dejó de luchar.
Al minuto 69, un penal a favor de México una vez más fortaleció la esperanza. Raúl Jiménez tomó el balón y con determinación marcó el 3-2. La Plaza Lerdo volvió a rugir. Los abrazos regresaron. El sueño seguía vivo.
Luego vino el asedio final; ingresaron Santiago Giménez, “Memote” Martínez y todos los recursos ofensivos disponibles. El equipo mexicano abrió la cancha, lanzó centros, remató desde fuera del área y empujó a Inglaterra hasta el límite. Raúl estuvo cerca. “Chaquito” estuvo cerca. Todo México estuvo cerca; el gol del empate nunca llegó.
Cuando el árbitro decretó el final del encuentro, no hubo reproches. Hubo aplausos. Hubo orgullo. Hubo lágrimas y hubo reconocimiento para un equipo que peleó hasta el último segundo y que escribió la mejor actuación mundialista en la historia del futbol mexicano.
En Xalapa, se demostró que el deporte une generaciones, familias y comunidades enteras. Meses atrás, el Ayuntamiento impulsó diversas actividades deportivas en las canchas públicas como parte del Mundialito 2026, sembrando un espíritu de convivencia y pasión deportiva que esta noche encontró su máxima expresión. La Selección Nacional no avanzó a semifinales, pero desde la Zona Fan, se escribieron historias por amor a México.



