¿De qué manera el tamaño de la cintura puede afectar el corazón?

  • Vamos a medir la cintura para conocer nuestro riesgo cardíaco. Aunque no lo creas, hay una gran relación que nos puede salvar la vida.

La cintura no está cerca del corazón, pero el vínculo entre ambos es notorio. Y aquí no estamos hablando de tener una cintura de avispa ni de estética.

Según sabemos por diferentes estudios científicos que analizaremos en este artículo, el tamaño de la circunferencia de la cintura se relaciona con la posibilidad de tener eventos cardiovasculares. Esto quiere decir que medir esa zona podría aportar información valiosa para cambiar el estilo de vida y cuidar la salud.

La cintura es esa porción anatómica del abdomen que se encuentra justo a mitad de camino entre los huesos sobresalientes de la cadera y las últimas costillas. Cada vez más los cardiólogos toman registro de este valor para informar a sus pacientes sobre su posibilidad de tener, por ejemplo, un infarto.

Los valores que hay que conocer

Para tener los valores más importantes que definen la relación entre el tamaño de la cintura y la salud del corazón hay que hacer, como mínimo, 3 mediciones:

Circunferencia de cintura.

Circunferencia de cadera.

Índice de masa corporal (IMC).

La primera se mide en esta zona anatómica que hemos descrito, entre los huesos de la cadera que sobresalen y que podemos palpar y las costillas. Por allí hay que pasar una cinta métrica en dirección paralela al suelo y contornear todo el cuerpo, generalmente un poco por encima del ombligo.

La circunferencia de cadera, por su parte, es una medición que se realiza sobre la parte más ancha de las caderas, con la persona parada y los pies separados al ancho mismo de la pelvis. También se utiliza una cinta métrica que rodea todo el contorno.

Finalmente, el índice de masa corporal o IMC es una fórmula que relaciona el peso en kilogramos con la altura en metros. Por lo tanto, para calcularlo hay que dividir el peso sobre la altura elevada al cuadrado.

¿Qué valores son normales?

Todos estos parámetros nos pueden dar una idea general de nuestra salud metabólica y cardiovascular. Pero para eso tenemos que conocer qué se considera normal en cada caso:

* Circunferencia de cintura: se contempla que tienen menos riesgo cardiovascular los varones con menos de 102 centímetros de cintura y las mujeres con menos de 88 centímetros.

* Radio cintura/cadera: esta medición surge de dividir el perímetro de la cintura por el de la cadera. Si el resultado es menor a 0,8 en las mujeres y menor a 0,95 en los varones, se interpreta como bajo riesgo cardiometabólico.

* IMC: finalmente, un IMC entre 18,5 y 24,9 es relativo a un peso normal. Entre 25 y 29,9 hay sobrepeso y con más de 30 en este resultado estamos ante la obesidad.

Si una persona combina un IMC de sobrepeso u obesidad con una circunferencia de cadera por encima de lo saludable, entonces el riesgo se multiplica y las posibilidades de padecer diabetes tipo 2 o hipertensión arterial se hacen más evidentes.

El tamaño de la cintura nos avisa sobre la salud del corazón

Un metaanálisis publicado en el año 2011 estudió los datos de más 82 000 personas. Los autores de la publicación concluyeron que la circunferencia de cintura y el índice cintura/cadera podía predecir mejor la posibilidad de sufrir un evento cardiovascular que el IMC.

Esto no quiere decir que el IMC sea un dato a despreciar. Pero sí tenemos que entender que se puede complementar la información con estas mediciones simples.

El fundamento de esto va más allá de la obesidad y por eso es importante. La circunferencia de la cintura se concentra en obtener un valor indirecto de la grasa subcutánea, la grasa visceral y la forma de concentración del tejido lipídico.

Quizás hayas oído hablar de la forma de pera, por ejemplo, para referirse al contorno corporal. Esto se suele aplicar a las mujeres que tienen una acumulación excesiva de grasa en las caderas. Del mismo modo, los términos forma de manzana u obesidad central se usan para los varones que “tienen panza”, o sea, que acumulan grasa en la región central de su cuerpo.

Justamente, el radio cintura/cadera es una de las mejores maneras de valorar la obesidad central. Así lo informan en la Revista Española de Cardiología. Y allí también se pone de manifiesto que este factor, en algunos pacientes, resulta más fundamental que el IMC, pues puede haber un ligero sobrepeso en personas altas, aunque con una gran acumulación de grasa abdominal.

Lamentablemente, se sospecha que la tendencia a acumular grasa de manera general o de forma central tiene una vertiente genética importante. De todas maneras, existen métodos para concentrarse en los cambios de estilo de vida que reducirían el riesgo.

¿Qué hacer para reducir la cintura y proteger al corazón?

Las recomendaciones para achicar la circunferencia de la cintura y mejorar la salud cardiovascular y metabólica no tienen que ver con la estética. No se trata de marcar los abdominales ni de tener la cintura de avispa.

En este caso, lo que buscamos es reducir el riesgo de padecer a futuro un infarto agudo de miocardio, de desarrollar hipertensión arterial o diabetes tipo 2. Las 3 condiciones ponen en riesgo la vida a corto y a largo plazo.

En líneas generales, lo que puedes hacer es lo siguiente:

* Realiza ejercicio físico: lo ideal es que dispongas de media hora de movimiento aeróbico unos 5 días a la semana. Si no puedes, acomodar tu agenda, intenta llegar a 75 minutos semanales con mayor intensidad, como lo recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS). Otra opción con cada vez más estudios que respaldan su efectividad es el entrenamiento interválico de alta intensidad o HIIT.

* Come saludable: la dieta de protección cardiovascular y de reducción de grasa abdominal puede conformarse de distintas maneras. Repasa las opciones y consulta con un nutricionista que elabore un plan a medida. Para algunos es funcional el ayuno intermitente, para otros la dieta mediterránea, mientras que ciertos pacientes requieren abordajes intensivos por poseer patologías concomitantes, como la diabetes.

* Elimina los tóxicos: el alcohol y el tabaco causan múltiples enfermedades, sobre todo cardiovasculares, metabólicas y oncológicas. Evítalos.

Cuida tu cintura para cuidar tu corazón

Si tu IMC está por encima de 25 y la circunferencia de cintura se encuentra más allá de los límites normales que te comentamos más arriba, entonces corres un riesgo mayor de infartarte. Pero no solo eso. También es más probable que padezcas diabetes y que tus triglicéridos se encuentren elevados en sangre.

La combinación de todos estos factores es mortal. Lo repetimos: no se trata de estética. Una cintura con poca grasa abdominal es saludable y alarga tus años de vida.